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16 nov 2008

¿"El Grito" de E. Munch sería también por desesperación e impotencia?


Para qué más quejíos ni otras palabras si, al fin y al cabo, ELLA cree que ya lo ha dicho todo, que lo ha expuesto todo…, que lo ha gritado todo. El resto depende de los demás, está en manos de otros y ELLA sólo tiene que esperar sin esperanza. Esperar sin que ocurra nada.
Quizás por eso, cada vez, escribirá menos, hablará menos e incluso molestará mucho menos… ¿Para qué repetir lo ya dicho? ¿Para qué más intentos? “Es un caos”, dice. “Son telas de araña bien tejidas que, a su vez, se entremezcla con el TODO y con la NADA”, porque ya no se diferencia QUÉ es QUÉ.
Entretanto, muchas personas permanecen calladas, sin moverse y fieles a la voz de su amo; conscientes de que lo que ocurre, esperan que ELLA se disipe… Unos pocos -aunque aparentemente “poderosos”- también esperan…; aguardan apoltronados para simular que ELLA ha caído sola, aunque éstos son quienes conducen la situación con fuertes hilos transparentes y apoyados siempre en los esbirros y testigos silenciosos. Otras muchas personas –y en especial BCD- sufren los efectos de esta situación; sólo “alguien” (MMP) hizo cuanto pudo y mucho más… No obstante, ahora, ELLA desespera con su vida metida en una máquina, en un ordenador que lo contiene todo y algunos papeles que no sienten nada y sirven poco.
Al final, siempre llega al mismo sitio, allí donde tampoco hay nada. Eso sí, arriba gritando para adentro para disimular cuanto siente y no preocupar a quienes aprecia. Así un día y otro, un mes y otro, un año y otro año… Mientras tanto, pasa la vida por ELLA, que no ELLA pasa por la vida porque ésta se le escapa entre las yemas de sus dedos, mientras intenta GRITAR sin que apenas se le escuche
Lo peor: ¡YO tampoco puedo hacer NADA!
La imagen es uno de lo cuadros más conocidos de E. Munch (El Grito: 1895), originalmente se llamaba "Desesperación".

Fuente:

2 oct 2008

FELICITACIÓN DOBLE (Este blog cumple un año y musiquita para BCD en su día)



Por estas fechas, hace un año empecé este blog. Lo hice porque la persona más importante de mi vida (BCD), a quien le tocado en la lotería de la vida y sin opción a elegirme insistió: ¿por qué no escribes? Tienes mucho que decir. Simultáneamente, MMP también insistía sin palabras en la misma idea, diciéndolo sin hablar y de forma constante.
Era finales de septiembre de 2007 principios de octubre cuando se parió este blog que nunca hubiese dado ni un paso sin el apoyo de Jorge, quien siempre estuvo ahí y, aunque nunca escriba nada, sé que lee cada letra que dejo caer.
En verdad este blog no nació producto de la reflexión sino más del deseo de utilizar y compartir ideas. Eso sí, escribiendo con filtro parte de lo mucho que observar por ir La Mirilla. El primer comentario que recibí fue de BCD, después me sorprendió mi admirado Gallo Rojo (siempre en la brecha y en lucha por los derechos humanos), Resih Umar (ECCE EGO, crítica y expresiva; animosa y analítica), JC (quién me hacía discernir), Maria Mayela Garcia (experta en la vida y madre, a pesar de su juventud; luchadora por principios), MarisaSpace (constante y asidua lectora de este blog, quien tiene una capacidad extraordinaria en transformar lo cotidiano en poesía), Jose P. Calderón (amigo legal que quiero conservar para siempre), Jorge (sin él no hubiese sido posible escribir ni la primera entrada de este blog), Mimi (una sevillana en Holanda, a la que se echa de menos) y algunas personas más, que no por dejar de citarlas son menos importantes en esta andadura que comencé hace ya un año.
Al principio, escribía y escribía emocionalmente y sobre temas sociales varios; Poco a poco, fui centrándome en el tema del acoso laboral que, por motivos tan complejos como extensos, explicaré algún día... En este sentido, mi agradecimiento, entre otros, a Rosa Peñasco, Cristobal Navarrete, Mª José Blanco Barea, Rosa Cobos, Carmen Sánchez Carazo, Inmaculada Rodríguez Cunill, etc. por todas las enseñanzas, aportaciones y experiencias que me han regalado.
Para todos, un abrazo y mil gracias por pasar por estas páginas

ABRAZOS PARA TODOS:



TAMBIÉN, ESTE AÑO FELICITO A BCD CON MÚSICA Y MIL BESOS:


CON EL PASO DEL TIEMPO:

29 dic 2007

Sin título

Este blog comenzó a finales de septiembre de 2007, hoy hace tres meses. Nació gracias al empujoncito de BCD y a la sutil sugerencia de MMP. Debido a diferentes avatares estas personas me conocen a fondo. A BCD le he tocado en la tómbola de la vida y, aunque no pudo elegirme, ha crecido a mi lado y yo he madurado al suyo, con todo lo que esto ha supuesto para ambos... A MMP lo he encontrado en la lucha por la vida. Cada uno, desde su perspectiva, aportó su granito de arena.
Durante este tiempo, el blog ha crecido y yo he aprendido con todo lo que me habéis aportado. Yo, a pesar de los ánimos de JC, sigo pensando que no transmito casi nada aunque, en principio, la idea fue compartir todo lo que pensaba, denunciar lo que en los juzgados no admiten, mostrar mis deseos de justicia y libertad, etc., etc. De vez en cuando, me desinflaba, el contenido del blog se entremezclaban, los temas se agolpaban, pero siempre estaban ahí Gallo Rojo, Umar, JC, Marisa, Jorge y los demás –disculpad que no os nombre- con sus aportaciones y sabiduría.
Ante el deseo de expresarme y la sensación de impotencia para hacerlo, he recurrido con frecuencia a la música y a utilizar la palabras de quienes luchan sin “barreras” y saben hacer lo que yo todavía no sé si puedo. En verdad este blog no fue producto de la reflexión sino más del deseo de utilizar lo que aún creía que me quedaba (La palabra). Por esto, una vez más dejo que hable Blas de Otero:

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.


Finalmente, una confesión y una explicación:
Aparecer y desaparecer no es lo “políticamente correcto” en el mundo de la blogesfera. Lo sé porque me lo habéis enseñado con las palabras que me regaláis. También he aprendido que lo “normal” es comentar lo que se lee, responder a los comentarios, escribir en otros blogs, corresponder.... Mis disculpas por no hacerlo. Una vez más puede que no esté a la altura.
Por naturaleza, además de rebelde, soy poco disciplinada, nada disciplinada. Es más, dicen quienes me parieron que nací protestona, crecí díscola y soy inconformista. No digo esto para excusar mi escasa participación ni para justificar mis apariciones intermitentes; pero sí os debo una explicación.

19 dic 2007

Con palabras de A. Artaud


Doctor, hay un asunto sobre el que hubiera querido insistir: es el de la relevancia de la cosa sobre la cual operan sus inyecciones (comentarios desde la objetividad, desde fuera de mí...).
... Es una especie de languidecimiento general y una endeblez mental que va minando la inteligencia a fuerza de no desarrollarla. Y es que los recursos razonables se bloquean cuando se relacionan y entremezclan con los sentimientos. Me refiero a eso que yo mismo tengo de mí mismo y que no pongo de manifiesto ante los demás; pero que usted ya sabe.
Doctor, ahora que usted ya está bien enterado de lo que puedo alcanzar y de las zonas de conflicto de mi vida, espero que continúe suministrándome la cantidad suficiente de líquidos sutiles, reactores, morfina mental o drogas que, además de mi esfuerzo por vivir, colaboren para sobreponerme, enderezar lo que decáe y juntar lo que está desparramado.
Le saluda mi pensamiento
He destrozado "L'Ombilic des limbes"
Imagen: Cerámicas Nereida Aguiló
http://picasaweb.google.com/Maguilop

16 dic 2007

Yo también quisiera...

Pero “Eso es lo que hay”... Ésta era la entrada de mi blog del día 9 de diciembre. Decía eso sin palabras y con imágenes de otros. Decía eso y no por resignación sino por estar bajo el efecto de lo que otro día (2 de noviembre de 2007) denominé y publiqué como “Hiperactividad mental”, epígrafe al que hoy añado "sin canalizar”.
Y es que sigo pensando qué y cómo hacer. En fin, todo se resume en un “yo también quisiera”, donde todavía mi pregunta está sin resolver a pesar de las respuestas que recibido: ¿Qué querrías empezar si no tuvieses barreras y pudieras dedicarte de lleno a terminar lo que has empezado?
Ojeando por La Mirilla de este blog, observo que está lleno de entradas en forma de preguntas (¿Tú qué harías? ¿Qué dices? ¿Y tú qué sabes?, ¿Ahora qué?) Un día Gallo Rojo me hizo otra más: ¿Qué entiendes por políticamente incorrecta”. He aquí una de las posibles respuesta con esta canción: “Yo también quisiera”

5 dic 2007

¿Y tú qué harías?

Sólo una pregunta:
¿Qué querrías empezar si no tuvieses barreras y pudieras dedicarte de lleno a terminar lo que has empezado?


10 nov 2007

El blog crece sin directriz... Ahora, ¿qué?


Empecé con una especie de reto personal y el empuje de dos personas (BCD y MMP). Y me lancé. Al principio le di forma y llegué a estar orgullosa del resultado. Además, si encontraba cualquier obtáculo, mi amigo Trilogías estaba siempre ahí, dispuesto a regalarme su tiempo y "sabiduría".
Casi sin darme cuenta el blog empezó a crecer y hasta hace un rato tenía su estructura y fondo en la cabeza. Ahora he perdido el rumbo: el mío y el del blog. Quizás tenga que detenerme un poco y ver cómo quiero enfocarlo; o no. Puedo seguir saltando de un tema a otro escribiéndo lo que se me ocurra. No sé...

8 nov 2007

La vida secreta de las palabras



¡En el fondo hay tan pocas cosas!
Millones y millones de litros agua, rocas y gas...
Afecto, sangre, cien minutos, mil años, cenizas, luz...
Ahora, ahora mismo, hace un rato...
Así empieza La Vida secreta de las palabras (Isabel Coixet, 2005). Película que se desarrolla en el oscuro escenario de una plataforma petrolífera, en medio del mar del Norte.
Por una parte se mastican aislamiento, soledad, silencio; por otra, se transmiten mensajes cargados de un contenido sorprendentemente alentador. ¡Las cosas de Coixet!
La vida secreta de las palabras[1] , además de articularse en torno a una protagonista que busca sentido a su vida, plantea cómo conocer la vida secreta de uno mismo y cómo expresarla en voz alta aunque sea sirviéndose de una tercera persona, ante la imposibilidad de hacerlo como uno mismo, en primera persona.
La protagonista, Hanna, es una mujer introvertida de quien, en principio, no se conoce nada de su vida; cumplidora, eficiente, nunca falta al trabajo ni se toma vacaciones. En un momento, debido a la presión de los compañeros ante la dirección de la empresa, tiene que tomarse un descanso y, por esto, se desplaza SOLA a una ciudad marítima, la primera que se le ocurre. Durante su primera cena en el hotel, escucha casualmente una conversación telefónica en la que alguien parece necesitar una enfermera; ella se brinda dado que tiene estudios de enfermería.
El trabajo es en una plataforma petrolífera en medio del Mar del Norte. Allí se encuentra Josef, un hombre que ha sufrido un accidente al tratar de ayudar a un compañero y que permanece postrado en la cama con terribles quemaduras. El trabajo de Hanna será cuidarle hasta que puedan trasladarlo a un hospital. Mientras ella parece una persona tímida y poco amiga de las palabras, hermética y misteriosa; Josef (Tim Robbins) ironiza continuamente y suple su falta de visión, perdida a como consecuencia del accidente, con un extraordinario sentido del humor, esperanza y locuacidad.
Si dramática es la historia del accidentado no menos dramática es la de Hanna, una enfermera que ha sido violada y torturada por soldados de su propio país durante la desmembración de la antigua Yugoslavia.
Isabel Coixet le hace un hueco en su película a Julie Christie[2] para que interprete a la terapeuta que ayuda trató a Hanna después de la violación. Intenta hacer un homenaje al trabajo silencioso del Consejo Internacional de Rehabilitación para las Víctimas de la Tortura, el IRCT (International Rehabilitation Council For Torture Victims).
Y es que La vida secreta de las palabras es también un excelente instrumento de denuncia
Vi esta película hace tiempo, cuando se estrenó; después he vuelto a verla varias veces más.
Si la habéis visto, contadme; si os la habéis perdido, os la recomiendo.

[1] Trabajan, entre otros, Sarah Polley (Hanna), Tim Robbins (Josef), Javier Cámara (Simón).
[2] Personaje que guarda un asombroso parecido con Inge Genefke, la psiquiatra danesa comprometida con la ayuda a las víctimas de la tortura.

2 nov 2007

Hiperactividad mental



... Después de la inyección de cafeína, ya estaba más dinámica. Todo lo quería hacer y, como un niño hiperactivo, va mentalmente de un sitio a otro. Comienza una tarea y se le ocurre otra, se acuerda de lo que dejó pendiente ayer o el otro día. ¡Qué más da cuándo ni lo que sea!: un libro que empezó a leer, el periódico que abrió, un artículo de no sé quién, ir al súper, recoger los zapatos, sacar la ropa de invierno, atender a los mayores, preparar un viaje que nunca hace, hacer la lista de cosas pendientes (que cada vez es más larga y desordenada).
Así, haciendo y deshaciendo desde el sofá, se mezclan quehaceres, obligaciones y placeres (ver a un amigo, escribir, responder las llamadas telefónicas, ir al cine, dar un paseo, etc.) se convierten en asuntos pendientes que van añadiéndose a esa interminable lista, que sigue y sigue creciendo, cada vez más desordenada. No puede leer más de dos páginas de un libro ni ver la película más interesante, tumbada en el sofá nuevo que se regaló; tampoco es capaz de mantener una conversación sin saltar de un tema a otro. Dice que es falta concentración y no se capaz de pensar de ordenadamente.
Al final, todo se queda en lo mismo: un vago y atolondrado pensamiento que, además, no se lleva a cabo y que produce sensación de vacío. Es una especie de impulso mental que empuja a la acción precipitada y sin dirección, a la actuación indisciplinada. El resultado es la inoperancia y no terminar nada. Para colmo, dice que no tiene las palabras adecuadas para expresarse, a pesar de que se hayan sabido utilizar en otras ocasiones.

Pensar y hacer


Tengo dos amigas que viven con sus hijos (6 y 12 años, respectivamente), diagnosticados como niños hiperactivos. Las admiro profundamente y no por eso –que no es envidiable- sino por su bondad interior, abnegación y porque son buena gente, además de excelentes profesionales.
Yo no entiendo de estas cosas y digo tan solo lo que observo: los hijos de mis amigas no pueden estar quietos físicamente, siempre están haciendo algo sin que esto de deba a ningún propósito ni un objetivo. Estas madres intentan conducirlos explicándoles los porqués pacientemente e induciéndolos a actuar disciplinadamente en libertad. Lo hacen, además, con la mejor de sus sonrisa y con todo su amor. Si a ellas las admiro aunque yo no quisiera verme en su lugar, a esos niños los "envidio" por el cariño y atención que reciben; lo reflejan con su sonrisa espontánea y agradecida.
Esto viene porque esta mañana, al despertar, cuando no sabía si echar los pies fuera de la cama o acurrucarme conmigo misma y mis almohadas, me he acordado de ellas. ¡Cuántas cosas no pueden hacer porque su objetivo es encontrarse bien para sacar a sus hijos para adelante! Otras personas que podemos hacer lo que ellas no pueden, mentalmente vamos a todos sitios sin ir a ninguno, imaginamos cómo se estará en el campo, en la playa, en el cine, con amigos, con familia o haciendo un viaje... Pero si para salir de la cama ya hay que pensarlo -y no es pereza-, ¿de dónde sacar fuerzas para lo demás?

1 nov 2007

¿Quién tiene la culpa?

Cuando sucede algo que no gusta, nos sentimos mal, a disgusto. Este sentimiento conlleva dispersión y desconcierto, falta de palabras, frustración y malestar. Cuando no nos sentimos a gusto es por algo aunque no seamos conscientes de ello.
Cuando sucede algo que nos disgusta, el juez que llevamos dentro se manifiesta de diferentes maneras:
- Autoinculpándonos “Me lo he ganado a pulso”, “me lo merezco”, “yo hice lo mismo”, etc. La educación recibida, las normas de conducta, el temor a no dar la talla, no estar a la altura de los otros esperaban, salen al escenario. En resumen, es un castigo merecido porque “donde las dan las toman” y "lo que siembres, recogerás”. ¡Maldición!
- Inculpando a los demás: “no me lo merezco”, “me han robado algo mío”. Puede que la falta de educación en libertad para ser uno mismo sea la asignatura pendiente. ¡La culpa es de otros y nos liberamos de responsabilidad!
- También hay quien no le da importancia a los contratiempos, a las malas noticias o a los hechos que disgustan. Los aceptan porque sí, “no podía haber sido de otro modo”. En este último caso, ¿es que somos unos frívolos y no nos importa nada o que preferimos congelan las relaciones personales para evitar situaciones más costosas? (“Colocar las cosas en su sitio” o “darle a cada uno lo suyo”)
Pero hay otras personas que “culpan” a su Dios de todo y “como Dios lo quiere, él sabrá porqué lo hace”, lo aceptan y se acabó. A esto últimos no llego, aunque creo que es lo más cómodo.

25 oct 2007

Aparentar ¿para qué?

¡Qué esfuerzos hacen algunas personas para aparentar!
Con el trabajo que cuesta vivir:
Trabajar para comer, aceptar lo que no se puede elegir, elegir lo que nos podemos permitir, respetar a los demás porque estamos aquí juntos, discernir para poder optar, permitirnos licencias, vivir en sociedad, cuidar tu red social si la tienes -y, de lo contrario, crearla y mantenerla-, pagar la hipoteca, cuidar las plantas porque es un gustazo verlas crecer, ser consciente y actuar en consecuencia..., ocuparnos de nosotros mismos para vivir mejor y que quienes nos rodean también lo respiren. En fin, cuesta trabajo incluso ser libre aunque dicen que todos lo somos.
Por esto no entiendo que las personas, como algunos objetos, tengan precio; no entiendo la sonrisa constante ni los mismos tonos de voz siempre ya sea para dar los buenos días o para responder a un pisotón; no entiendo eso de aparentar lo que no es ni las las puñaladas por la espalda. ¿Para qué seguir?
Qué esfuerzos hacen algunas personas!
La gente se muere de hambre, la solidaridad es verbal, la violencia social es una realidad, la ley se utiliza para legalizar la injusticia y vestirla de legalidad.

24 oct 2007

Adiós, a mi rosa

Llevo dos días sin alimentar este blog. Las ideas se acumulan y las palabras no salen. O mejor dicho: no puedo colocarlas en su sitio. Me siento bloqueada y no sé decirlo más que así:

7 oct 2007

Palabras escritas con pincel


Es un collage y fue un regalo -llamémosle- "terapéutico". Este cuadro tiene todo mi cariño por muchos motivos y a pesar de que fue consecuencia de situaciones que hubiese preferido no vivir. aunque, si no hubiesen sucedido, puede que yo no estuviera ahora escribiendo.
Muchas veces lo he observado desde un lado y desde el otro... También desde diferentes perspectivas y con distintos estado de ánimo, y eso que estuvo buscando su sitio de pared en pared hasta ubicarse donde está ahora. Lo he observado porque creo que el cuadro conlleva un mensaje implícito: "para discernir".
No voy a hacer ningún comentario de texto (pictórico) porque mis conocimientos al respecto son insuficientes, tampoco voy a escribir ahora sobre lo que este conjunto de imágenes han dado de sí para desdibujar y dibujar, redefinir para definir de nuevo o recordar el ayer para situarlo en el "hoy". Sobre todo eso, seguro que escribiré otro día. Hoy sólo quiero centrarme en la parte inferior del cuadro, en uno de los recortes de periódico que lo componen, que forman parte del todo. Cuando lo leí me resultó familiar. Y es que hacía muchos años, cuando estaba en la universidad, yo había escrito sobre Anne Sexton, justamente sobre ese mismo texto. Lo busqué hasta encontrarlo y dice así:
"¿Marca alguien con ese hierro a las mujeres que dejan los caminos trillados? ¿O es un simple azar humano ese escabroso destino? En todo caso, la aspereza descarnada de la poesía de Sexton se conjuga con una especie de enrevesada y penetrante dulzura, que interpreto como una solicitud o súplica en un mundo incapaz de atender a esas razones. Y ante ese silencio, o ese desdén, vivido como un fracaso, tal vez entendamos mejor ese gesto último suyo cuando no había dicho todavía su última palabra”. http://www.ctv.es/USERS/borobar/anne.sexton.htm
Se puede leer a Anne Sexton: El asesino y otros poemas, traducción de J. Antonio González y Jorge Ritter. Icaria. Barcelona, 1996.
Seguiré hablando de mi cuadro porque además, después de casualidades varias, también conocí a su autora (Purificación Viera), una mujer que escribe con su pincel.

3 oct 2007

Palabras cantadas

¿De qué sirve escribir que nos hundimos en la miseria si no sabemos el porqué? Ciertamente, hay momentos en que hay que despejar ideas, entender qué ocurre, discernir y situarnos en la realidad. Hay momentos en los que no se ve la luz porque simplemente NO VE.

Entre sombras y luces, gracias a MMP

1 oct 2007

Palabras sopladas

Cuando escribo sólo existe lo que escribo. Aquello que he sentido como diferente, que no he podido decir y que se me ha escapado, son ideas o un verbo robado, y que destruiré para reemplazarlo por otra cosa.
... Sea cual sea el sentido hacia el que te vuelvas, todavía no has comenzado a pensar.
Traducción de Patricio Peñalver en DERRIDA, J. (1989): La escritura y la diferencia, Anthropos, Barcelona, pp. 233-270. Edición digital de
http://derrida en castellano.

30 sept 2007

Me queda la palabra

Empiezo este blog gracias a BCD, la persona más importante de mi vida y que me ha dado el gran empujoncito final.
Tengo que decir la idea de escribir aquí se la debo a MMP que ha estado insistiendo, durante tiempo, de forma constante, sin hablar y de manera sutil e implícita. Así, lo que él ha sembrando con constancia ahora forma parte de un pequeño proyecto. ¡Es verdad!, aún me queda la palabra:
Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

En el principio (Blas de Otero, 1916-1979)

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