Mostrando entradas con la etiqueta Mobbing. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mobbing. Mostrar todas las entradas

8 sept 2009

De vuelta al nido de víboras


Papeles y papeles, órdenes contradictorias, miradas enemigas, sonrisas postizas… ¡La mafia!
Hei!!!!! Que los ricos también lloran y las víboras también mueren...



Fuente de la imagen

31 jul 2009

Otro caso de mobbing institucional


La sentencia recoge que "fue víctima de una violencia psíquica pública y diaria".

Podemos llegar a la conclusión de que Adela Martín Hinojal fue víctima de una violencia psíquica diaria y pública que erosionó su dignidad". Con esta contundencia resume la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC la actitud mostrada por el gobierno de Pepa Luzardo en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria contra una trabajadora con cerca de 20 años de servicio. El fallo condena al Consistorio a indemnizar con 12.000 euros a la demandante, que estuvo durante varios ejercicios en su puesto de trabajo sin que le fuera asignada tarea alguna acorde con su categoría. Un caso de mobbing en toda regla.
Adela Martín Hinojal prestó sus servicios desde 1993 hasta 2002 en el Consejo Municipal de Cultura, pero el gobierno del PP decidió trasladarla a Patrimonio por "necesidades del servicio". Posteriormente, la trabajadora recurrió la decisión ante la Justicia y recuperó su puesto de trabajo, pero según denunció ante la Sala fue sometida a un verdadero calvario, calificado por su abogado, Joaquín Sagaseta, como un "humillante estado de ociosidad, marginalidad y degradación profesional y personal".
La magistrada Cristina Páez considera probado que "se agredieron derechos fundamentales de la persona, básicamente su integridad moral", en una actuación que se prolongó durante casi todo el mandato de Pepa Luzardo en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Cuando la Sala se dirigió al consistorio para que detallara el trabajo que realizaba la demandante, la respuesta fue "tareas puntuales relacionadas con la biblioteca", algo que para la magistrada "no es bastante para alejar la certeza de lesión constitucional. Esa vaguedad en la respuesta ha sido muy significativa porque evidencia las interminables horas de condena al ocio más alienante del que se quejaba constantemente la apelante ante sus compañeros de trabajo".
El fallo obliga al Ayuntamiento capitalino a indemnizar a la trabajadora con 12.000 euros.

Ver fuente de la noticia
La imagen la he tomado prestada de un sitio web que no recuerdo.

18 jun 2009

Objetivo del acosador laboral: "Que se aburra y que se vaya"


No basta con denunciar el acoso moral en el trabajo, hay que demostrarlo. María Rodriguez Lo explica así:
¿Cómo se debe sentir una persona que tiene un puesto de trabajo desde hace veinte años por el que ha dado todo y con el que se ha sentido identificada y totalmente involucrada y desde hace algún tiempo está sufriendo acoso laboral para que se canse y se aburra hasta límites insospechados y que no le quede otra opción que renunciar a ese bien tan preciado? He podido comprobar en propias carnes que el acoso al que someten a una persona tiene como objetivo despojarla de algo que para un ser humano es sagrado y vital para su existencia.
Nos quieren arrebatar la dignidad que cada uno tiene, hacernos sentir nuestros miedos más primitivos, más instintivos y que nos convierten en simples animales acorralados cual servatillos que corren despavoridos.
Así mismo me he sentido yo en estos últimos años, nada me ha diferenciado de una presa que siente que le estalla el pecho ante el miedo de la presencia del lobo ó depredador de turno. Llegué a perder mi capacidad de razonar y discernir mis actos y sus consecuencias y solo respondía a estímulos externos que al tiempo he descubierto estaban programados y con una clara estrategia de acoso y derribo. Dicen que el perfil de los acosados responde siempre a un patrón común y que entre otras cosas serían personas inteligentes, responsables, integras, que se implican emocionalmente en su empresa y por eso son más sensibles a todo lo que se desarrolla a su alrededor, a esa trama de la que son protagonistas principales, sin poder siquiera imaginárselo. Sin saberlo, nos convertimos en el centro de una trama que consiste en deshacerse del empleado que por motivos comerciales y empresariales ha dejado de ser útil con el mínimo coste económico para la empresa. Nadie que no haya vivido la situación puede entender como te hace sentir todo esto, el desconcierto inicial que al principio no te hace consciente y ni siquiera logras comprender que está pasando. Los cambios de estados de ánimo son normales, pasas de sentirte culpable a una rabia desmedida al ser el objeto diario de distintas vejaciones e insultos.
Uniendo todo al final para la persona que sufre acoso el ir a trabajar supone un suplicio, pero no por el propio trabajo a realizar sino por lo que no sabes te van a hacer en el día.
La incertidumbre y las palpitaciones del corazón se convierten en algo habitual del día a día y el trabajo que amabas y por el que durante veinte años dedicaste tanto, no solo de tu vida laboral sino personal, pasan a ser un martirio diario que irremediablemente han pasado factura a mi salud, mis noches son más largas y ya no sé lo que es comer sin vomitarla por el ácido que mi estómago segrega ante la situación que estoy viviendo.
Una vez te pones en tratamiento los profesionales te medican y sicológicamente me han dado apoyo para entender (sobre todo para entender) que no es nada personal. Soy un número más y mi empresa, ese ente sin sentimiento ha decidido prescindir de mí y como soy una costosa indemnización prefiere utilizar todas las artes para que este le sea menos gravoso económicamente. Aunque duela, hasta aquí bien pero ¿y la administración y los derechos de los trabajadores, esos tan cacareados y por los que tantas personas han muerto en el pasado?
Pues, señoras y señores, si han conseguido leer hasta aquí mi historia, les diré que nada de nada. La administración ni te ayuda ni te muestra el más mínimo apoyo a que la verdad y la justicia se hagan un hueco entre tanto despropósito. Mis compañeros de trabajo, testigos desde hace cinco años de lo ocurrido, miran para otro lado.
Los insultos y vejaciones han sido de puertas para adentro, como no podía ser de otra forma, y al conseguir una grabación donde el empresario reconoce que ha existido un acoso (pero solo por parte de algunas compañeras) me fabrica un despido por causas objetivas donde yo debo encima de sentirme agradecida a la empresa por darme una limosna.
Pero, según no sé que artículo del Código Penal las grabaciones no son válidas porque atento contra la intimidad de la otra persona.
Y yo me pregunto, donde queda mi derecho a la intimidad, mi derecho al trabajo digno, mi derecho a la salud, mi derecho como ser humano y otros tantos derechos que han sido ignorados, pisoteados y todo en nombre de intereses económicos.
Entre tanta desesperación he pensado en plantarme delante de la empresa en una tienda de campaña y hacer una huelga de hambre hasta que la gente se entere de lo que son capaces y por lo menos que el silencio no les sirva para echar tierra encima de lo ocurrido.
En este momento en el que me encuentro me siento totalmente abatida por las circunstancias. Si me sentí acosada en la empresa ahora me siento ignorada por la administración pública y por los organismos que dicen proteger al trabajador.
Gracias por leer estas líneas de desesperación y no pongo mi nombre y mi apellido porque encima me arriesgo a recibir una demanda por injurias porque si bien mis pruebas no valen ante un Juzgado, la empresa podría utilizar este escrito para denunciarme a mí.
Vamos una cosa de locos pero esto es lo que ahí por ahora...
Fuente:
María Rodríguez (Cartas al Director, en Telde Actualidad.com)
Ver fuente de la imagen

12 jun 2009

Salud Laboral / El acoso moral en el trabajo


El acoso moral en el lugar de trabajo es un comportamiento irracional, intencionado, continuado y agresivo contra una persona o grupo de personas en ámbito laboral. Esto implica un riesgo grave para la salud y la seguridad de los trabajadores y, sin embargo, contradictoriamente, no se considera enfermedad ni accidente laboral.
¿Cuáles son las consecuencias que se derivan del acoso moral en el trabajo?
En la víctima del acoso moral se vienen a manifestar síntomas físicos, mentales y psicosomáticos: estrés, depresión, falta de autoestima, sentimientos de culpabilidad, fobias, trastornos del sueño, problemas digestivos, musculoesqueléticos, hipertentensión, temblores, jaquecas, etc.
El trastorno del estrés postraumático, parecido a los síntomas que aparecen después de otras experiencias traumáticas, como desastres y agresiones, también es habitual entre las víctimas del acoso moral. Todos estos síntomas pueden durar años después de los incidentes.
Otras consecuencias pueden ser el aislamiento social, problemas familiares y económicos a causa del absentismo laboral, etc. (LEER MÁS )

19 may 2009

¿Tendrá consecuencias una firma contra de la arbitrariedad de los "poderosos"?


Después de un día denso, intenso, lunes... Se entremezclan sensaciones... Hoy he hecho algo que me lo pedía el cuerpo y el corazón, aunque no sé cuanto me costará ni qué consecuencias tendrá el garabato que he estampado en ese papel. Lo he hecho porque me ha parecido lo correcto y, además, parece que ahora otros luchan ahora por lo mismo que yo había luchado sintiéndome sola; hasta ahora, me había sentido sola. En coherencia, no podía mirar hacia otro lado. ¡Al menos, espero que sirva de algo, aunque no sé qué consecuencias tendrá!
Jefe, voy a decirle algunas cosas... Hace un ratito estaba acordándome de Mario Benedetti (Poemas de la oficina: 1953-1956), y aunque ustedes no tienen nada que ver porque él es un hombre sencillo, con gran corazón y usted es un pedazo de carne lleno de ambición, voy a decirle algunas cosas, aunque todas ya se las haya dicho antes:
Jefe, usted está aburrido, aburrido de veras. Hace veintisiete años que sabe sus asientos, que comprueba los saldos y revuelve el café...
Jefe, está aburrido y se le nota en los ojos, en la voz, en las órdenes, en el paso, en las mangas de esa chaqueta arrugada que simula ser moderna. Se le nota el aburrimiento porque usted está aburrido y tiene una vida pobre a pesar de sus asientos.
Jefe, usted está aburrido y cree que nadie lo sabe, pero lo sabemos todos. Eso último le molesta más que nada porque los supuestamente poderosos no pueden aburrirse, ni tienen miserias; sonríen indiscriminadamente para quedar bien con todos, aunque por detrás los apuñalen por la espalda; se creen eternos y usted, jefe, va a morirse como yo, como ése, como aquél.
Jefe, usted va a morirse, aunque pregone a los cuatro vientos que "ellos pasan y usted permanece". ¡Qué miseria! Lo que permanecerá de usted tan sólo será un mal tufillo y la babas de su lengua viperina.
Jefe, usted siempre ha estado sólo porque rodearse de serviles sirvientes para soltar globos sonda, amenazar y difundir cosas que no son verdad, porque eso para mi es estar solo.
Jefe, le decía que sabemos lo que esconde, lo que hizo, lo que se propone... Por eso usted está rabioso de ira y se le nota. Se le nota la rabia contendida porque puede escurrírsele el poder sobre el cortijo que no es suyo, es de todos. Usted ha destrozado algunas vidas, ha robado vidas, ha castigado a los que no se han vendido, a quienes no han tenido precio, a los que piensan, a quienes le molestan porque no son borregos, obedientes ni testigos silenciosos de su mala gestión y de sus trapicheos.
Por eso, esperamos que grite más, que diga más tacos, que dé más golpes en la mesa, que continué machacando al personal, muéstrese tal cual es de insoportables, orgulloso, tirano, ordinario y sin respeto hacia los demás. Ya estamos acostumbrados y a usted no le cuesta nada.
¿Se acuerda de su frase favorita? La ha repetido hasta la saciedad y la ha expresado con orgullo: a mis amigos, les enseño el culo, a mis enemigos les doy por culo y a los indiferentes les aplico la ley vigente. En efecto, se vale de la ley para legalizar lo que no es legal.
En fin...De momento, he firmado... ¡A ver qué pasa!



3 may 2009

El acoso en el trabajo, "muy difícil de probar"



Aunque las situaciones de acoso moral en el trabajo (Mobbing) cada vez son más frecuentes, también las técnicas que utiliza el protervo son cada vez más sutiles y enredosas. De ahí que se construya una espiral, una tela de araña que envuelve la realidad de la víctima hasta confundirla con lo imaginario. Mucho tiempo en esta situación convierte a las personas que sufren acoso laboral en trozos de lo que fueron una vez, en auténticos pedazos inconexos. Por esto último, el acoso en el trabajo es tan difícil de probar.

El acoso es una estrategia intencionada, maquinada por personajes indignos que pasan de la ética y a quienes sólo les importa su ombligo y su bolsillo. No quiero decir con esto que esos personajillos grises sean inteligentes ni que puedan valerse por sí mismos. Por el contrario, son indecisos a la vez que ambiciosos; son dependientes aunque quieran aparentar autonomía y necesitan de personajes de su misma calaña (grises, tramposos y serviles) que den la cara por ellos porque, además de todo, son unos cobardes. Justamente por eso tejen cuidadosamente sus artimañas y se rodean de otros estómagos agradecidos a quienes consideran “sus sirvientes”. Todos juntos se retroalimentan, se transforman en “poder” (que con su pan se lo coman) y se reparten las más miserables funciones con un único objetivo: rodear hasta dejar exhaustos a quienes no se une el rebaño, a quienes no se han dejado manipular, a los que no han querido ser “sirvientes”.

Una de las funciones que se reparten es la manipulación: si de varias bocas con lenguas viperinas salen las mismas frases y éstas se dejan caer en diferentes ámbitos, la difamación se extiende… Así calificaciones que parecen intranscendentes (es una persona un poco caprichosa; la pobre no sabe lo que quiere, tiene problemas…) terminan estigmatizando a la persona de quien se habla. Una vez, tachada ésta de los que no es, toca la fase del aislamiento: hacerle el hueco, mirarla con desprecio, hablar a sus espaldas, continuar difamándola, intoxicar a quienes tratan con ella y, si se tercia, insultarla. En las situaciones de mobbing todo está permitido, incluida la falta de respeto, porque nadie tiene rostro ni tampoco corazón; se utiliza la técnica de encubrimiento entre todos los sirvientes para atacar cruel y sutilmente a la víctima, que es la única señalada.

Abonado el terreno, queda machacarla laboralmente y eso se consigue haciéndole luz de gas: no te enteras, yo no he dicho eso, cómo que no has terminado el trabajo, que mala cara tienes, ¿te encuentras bien? Esto forma parte de la estrategia que tiene como objetivo quitar de en medio a quienes no son como ellos, a quienes no se dejan manipular, a quienes creen en la ética, a quienes pueden, incluso, tocarles las narices si abren la boca. En algunos casos, la persona acosada no da crédito a lo que sucede e incluso llega a confundir la situación real que vive con algo imaginario que puede estar sucediéndole.

Durante el interminable proceso del mobbing nada es casual; por el contrario, todo es causal; nunca sucede nada por casualidad y siempre tiene complejas causas y porqués. Las consecuencias de esta situación son tan tremendas como incalculables para la víctima, quien termina machacada en su salud física y psíquica al igual que en su entorno social más cercano (familia, amigos, parejas, etc.). La persona acosada vive a fuerza de fármacos para poder hacer un poquito de vida normal; lo que ya nadie le va a devolver es el tiempo de vida que le han robado.
A pesar de que el tema sea sangrante y se esté convirtiendo en una de las epidemias del siglo, muy pocos casos de mobbing llegan a los juzgados y, si llegan, pocos terminan probándose ni a favor del denunciante. Y es que, dado el maltrato de guante blanco, son muy difíciles de probar
como se recoge en la Edición digital de la Región donde se confirma lo que hemos expuesto con anterioridad y, además, añade:

Los expertos dicen que el acoso moral en el trabajo sufre una tendencia al alza que se refleja en las encuestas -en torno a un 15% de la población laboral en 2005- pero no en los juzgados. Y es que, como señala la abogada Virgina Villar, ‘el acoso laboral es una situación que existe pero que presenta unos perfiles que son muy difíciles de probar ya que genera una situación emocional en la víctima que lleva a la incredulidad por parte de sus compañeros. La persona acosada se resiente y cuando es capaz de verbalizar lo que le ocurre, su afección emocional hace que lo diga de tal manera que es “cuestionada”.
Por ello, según fuentes judiciales, las denuncias que llegan a los juzgados no reflejan la realidad, pues en los casos en que el acoso laboral desemboca en despido se abordan como tal. Es más, ‘algunas veces la víctima prefiere, incluso, que el caso se resuelva por otra vía, ya que la mayoría de las veces es una situación que se produce entre la víctima y el acosador, y la primera no tiene la oportunidad ni de pedir la cuenta’, dice Virginia Villar. A su juicio, todavía es muy difícil de probar’ una situación de estas características.
Villar considera que ‘en el caso de que la víctima sea una mujer, es todavía más difícil ya que en muchos casos suele tener el perfil de una proposición no correspondida. Cuando el superior se ve no correspondido, el acoso laboral es tremendo’. (
Leer más en http://www.laregion.es/noticia/89447/acoso/trabajo/mobbing/dificil/demostrar/consecuencias/)

Desde La Mirilla observamos que la cuestión no es que el diagnostico de las personas que sufren mobbing sino que mientras los psicólogos y médicos psiquíatras diagnostican depresión, estrés o ansiedad y tratan la enfermedad como consecuencia de la presión y acoso moral, legalmente no se entra en las causas de esos padecimientos (enfermedades provocadas por el trabajo), que se consideran como enfermedades comunes y no enfermedades o accidentes laborales.

19 abr 2009

"Aburrirla y que se vaya"

El acoso laboral se define como el maltrato continuo en el tiempo y deliberado que recibe una persona en el ámbito laboral. El objetivo es "aburrirla, destrozarla y que se vaya".



5 abr 2009

El Acoso psicológicco en el trabajo asesina lentamente

Pensaba que la angustia se debía al paso del tiempo, a la sensación de haber perdido una década de vida porque, como yo digo, la están envenenando lentamente.
¡Ha llorado a lágrima viva! Una vez más, hasta que no se ha tranquilizado después de ingerir el fármaco prescrito por el médico, no ha podido incorporarse del sofá. “¡Mañana es lunes –eso sí santo- y tengo que volver a enfrentarme a mi situación laboral. No tengo fuerzas!”, me ha dicho.
La verdad es que vivir a fuerza de fármacos es como resistirse a que te roben la vida, es vegetar de forma artificial. Y todo por estar en manos de un personaje autoinvestido de autoridad, narcisista que cree justo ejercer un papel destructor con personas que no son de su agrado y que utiliza la ley para legalizar lo ilegal. Actitud, apoyada por unos indignos compañeros que justifican, vuelven la cara o apoyan esta situación, ya sea de forma explícita o implícita, por acción u omisión.
El acoso laboral vulnera Derechos Fundamentales de las Personas, regulados y recogidos en la Constitución Española de 1978, que se interpreta de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos; vulnerar Derechos Fundamentales de la Constitución Española contra el honor, e infringe un trato que menoscaba la integridad moral de la persona, recogido en el Código Penal. La Reforma del vigente Código Penal, de 21 de noviembre de 2008, crea la figura del delito de Acoso Laboral, mediante la inserción de un nuevo párrafo al Art. 173.1 Asimismo el acoso laboral viene tipificado como falta grave en el Estatuto Básico del Empleado Público, en el ámbito de la Administración Española. A todo esto se le une la jurisprudencia del Tribunal Supremo 30/01/2008, Rº 2534/2006, por el cual el trabajador que demande a un empresario por acoso, también deberá, obligatoriamente, sentar en el banco de los demandados al causante o causante del mismo, como se recoge en http://www.elpueblodeceuta.es/200904058203.htm
¡Ahora a demostrarlo! Complejo, difícil y doloroso proceso que puede volverse en contra de la víctima de mobbing. Como ejemplo, tenemos el caso Cejudo.

Fuente de la imagen: http://www.nicoletta.info/esp_htm/principal.htm

29 mar 2009

Los personajes de Gladiator y su identificación con las víctimas de mobbing

María Dolores Reguera Angulo(*), basándose en la película The Gladiador, identifica a los personajes de la películas con quienes participan en los actos de acoso laboral.

El argumento:

El emperador de Roma busca (transitoriamente) su sucesión en una persona honesta, trabajadora, responsable, profesional y querido por sus subordinados. Este hombre es Máximo jefe del ejército. Cómodo (hijo del César) espera ser proclamado emperador pero su padre le informa que esos deseos no podrán ser cumplidos porque no lo propondrá para que gobierne Roma. Máximo busca servir a Roma de modo leal, mientras A Cómodo sólo le interesa tener el poder y para ello hará cuanto sea necesario para eliminar a sus rivales.

Comienza el acoso:

- El general Máximo sabe que el César ha sido asesinado.

- Se niega a aceptar esa injusticia.

- No va a quedarse quieto ante esa situación.

- Esta actitud lo llevará a ser perseguido y bajado de categoría. De general a esclavo y luego a gladiador.

Síntomas del acoso:

El acosado está:

- Cansado

- Derrotado

- Abatido

- Hay un gran sentimiento de soledad

- Llora de tristeza, de dolor, de impotencia, de rabia.

- Tiene sueños recurrentes

- Pesadillas

- Apatía

- No quiere seguir luchando porque lo ha perdido todo

- Entonces, ¿para que luchar?

- Trata de arrancarse cualquiera de los símbolos de los que antes se sentía orgulloso, a los que defendía, a los que servía.

- No es capaz de explicar con palabras todo lo que le está ocurriendo.

Hay que luchar:

Cuando se está abatido no se lucha… ¿para qué? Pero antes o después, se comienza a pelear por recuperar lo perdido; se observa que todos cuantos se tienen que defender sienten miedo aunque lo expresen de diferentes formas. Siempre el enfrentarse a algo desconocido provoca miedo.

Características del acosador:

- Es narcisista.

- Megalómano

- Ambicioso

- Perverso

- Busca el poder y llega a obtener el poder legítimo porque es el César pero el método que utiliza es el coercitivo

- Amenaza a aquellos que sean críticos con su forma de gobernar.

- Acalla cualquier testimonio que vaya en su contra

- Es obsesivo

- Y colecciona maquetas y figuras humanas en miniatura

Estrategias para luchar:

El jefe de los gladiadores era un antiguo acosado el cual ganó su libertad y da consejos para combatir de un modo eficaz:

- No por ser el mejor vas a ganar. Es decir, no por tener razón vas a ganar un juicio

- Has de ganarte a la gente. Esto es, has de conseguir apoyos externos: apoyo familiar, social, médico, psicológico, psiquiátrico, jurídico, económico….

- Y aún así hay que ir protegido. Este es el símbolo del peto que le regala el jefe de los gladiadores a Máximo

- Un acosado no sabe a qué se va a enfrentar, pero si le será más fácil sobrevivir uniendo sus fuerzas con el resto de los acosados. “Agrupaos. ¡¡¡¡¡¡No os separéis!!!!!!

- Aunque se gane una batalla ante el acosador, eso no significa que se haya ganado la guerra.

El Nick, la máscara en la película, es conocido por todos aquellos que escriben en los foros contra el acoso. Sirve para protegerse.

La desconfianza:

El proceso del acoso transforma a la víctima.

- La testigo mudo se da cuenta que el acosado está venciendo

- Le ofrece ayudarlo porque ella está siendo acosada

- Y quiere ver de nuevo a esa persona que existía antes de que comenzara el acoso.

- Pero, ¿cómo se puede confiar en un testigo mudo?

La provocación:

- El acosador trata de incitar al acosado para que muestre en público los sentimientos que tiene hacia el.

- Y que vea todo el mundo que quien actúa mal es el acosado.

- Si se responde a la provocación, el acosador será quien continúe escribiendo el guión.

- Si el acosado no responde a esa provocación será el quien comience a escribir el guión, su guión.

Todos los protagonistas coinciden en el campo de batalla: Es un símil como ocurre en los juzgados. Ahora cada uno va a tener que posicionarse

- El acosador va a seguir buscando el jugar con ventaja

- El acosado vuelve a ser herido por el acosador

- Aún cuando el acosado cree que ha ganado la última de las batallas, el acosador le tiene preparada una sorpresa y de nuevo hay que comenzar a pelear.

- El tonto útil cuando se da cuenta que el César ya no tiene poder, deja de obedecerlo y va a servir a Máximo que es el nuevo jefe.

- La testigo muda observa como va la lucha, el juicio. Se queda callada hasta que el acosado gana. Aunque ella también está siendo acosada, tiene miedo de hablar porque no quiere que le ocurra lo mismo que a Máximo. Cuando Máximo consigue eliminar de la organización al acosador, ella se siente liberada y lo proclama abiertamente.

- La organización sólo observa como discurren los acontecimientos.

Conclusiones:

Ninguna persona por muy buena que sea, por mucha razón que tenga, por muchas pruebas que acumule no puede luchar sola ante una organización. Necesita primero estar fuerte física y psíquicamente. Luego necesitará buscar los apoyos externos y las estrategias adecuadas para poder afrontar con éxito su objetivo.

(*) Lola Reguera Angulo.

Psicóloga Clínica (Marbella, mayo de 2003)

Fuente: http://www.cop.es/infocop/pdf/1086.pdf



Acoso Vil = macahque de la víctima

El "Mobbing" o acoso laboral es un concepto procedente de la etología, descrito por primera vez por Konrad Lorenz como un ataque en coalición de los miembros débiles de una misma especie contra otro más fuerte que ellos. El acoso laboral, se define como el continuo y deliberado maltrato que recibe un trabajador por parte de sus jefes o de los otros trabajadores, para conseguir su destrucción psicológica y obtener una salida de la organización. El acosador siempre actúa con un objetivo: machacar a su víctima. Como dice un acosador institucional de reconocido prestigio, dice: "hay que aburrirla y que se vaya". Para muestra, este vídeo que vale igual para la empresa pública y para la privada:

28 mar 2009

¡Machacadas.com me ha dado otro premio!


¡Peligro de endogamia!, como dice Inmaculada R. Cunill.
El "Premio Limonada" vuelve a recibirlo este blog. De ahí lo de endogamia, ¿no? Pues sigamos en el círculo...
Le otorgo el Premio Limonada esta vez a:
- Pepe Fernández, porque nos ha sorprendido a quienes estamos con Eva Guil Walls. Este conocido periodista andaluz, que siempre pone el dedo en la llaga con la claridad y el conocimiento que lo caracteriza, en esta ocasión ha puesto La Pica en el famoso caso de la Niña de los Murales.
- A Espejo opaco, un blog que acaba de salir a la blogesfera y que he descubierto recientemente. Es otra iniciativa contra el "machaque".
- A Visibles: otro blog nuevo que entra en el circulo. Os animo a visitarlo porque hace falta que, entre todos, colaboremos en su objetivo.... ¡También va de machaque!
- Al pequeño Jordi Mancat i Trèpanat, el hijo de Inma R. Cunill, porque el niño ya tiene brazos aunque, por esa buena noticia, pueda dejar de ser mancat... Ahora, además de valerse por sí mismo, podrá echar una mano en todo esto...
- Y, ¿cómo no? para redondear, le entrego el premio a Machacadas.com por la gran labor que está realizando... ¡Sin comentarios!

¡Que disfrutéis los premios con salud y a cantar!

3 mar 2009

Personas 'brillantes', acosadas moralmente por manipuladores egocéntricos

Cualquier persona con una vida cualquiera puede ser secuestrada sin saber por qué. Es una auténtica pesadilla. Un día se da cuenta de que está enterrada en vida en un hoyo sin aire, en un zulo.

Modestia aparte, la persona privada de libertad y hostigada en en trabajo responde a un perfil brillante, tiende a dar su opinión y denuncia las deficiencias, las injusticias, las ilegalidades... En definitiva, somos personas que "damos la cara y que tenemos iniciativas." Desgraciadamente, por estos motivos, hemos de soportar violencia psíquica e incluso física por parte de quienes no soportan esta actitud. Por parte de personajes grises y violentos que, escondidos tras una piel de oso, abrazan a su víctima hasta desgarrarla; personajes que sólo tienen un objetivo: aniquilar, aburrir, deshacerse de sus víctimas y empujarlas al abandono de su puesto de trabajo. Para esto, utilizan métodos sutiles, invisibles y, en la mayoría de los casos, indemostrables a pesar de la modificación del código penal. Lo peor, esta situación conlleva a la desestabilización emocional y provoca tanto enfermedades psíquicas como físicas, que son los motivos "irreconocidos" de las bajas médicas que se expiden como "enfermedad común". Pero no son enfermedades comunes, son accidentes laborales provocados por la mala gestión de una cabeza egocéntrica y manipuladora.


20 feb 2009

La invisibilidad de los estragos que produce el acoso moral en el trabajo


Levantarse sin ganas para ir a trabajar porque, un día más, hay que estar preparado para soportar la presión a la que están sometidas muchas personas es una realidad. Triste realidad laboral que han de sufrir demasiadas personas.
Personal legales y leales, con buen currículo que de nada les ha servido, personas que no tiene precio ni han sido nunca esbirros de nadie son las que padecen con más frecuencia esta insoportable situación.
Cada mañana se levantan recordando que han de ir a trabajar porque necesitan ese trabajo para poder seguir viviendo, para comer. Lo malo, lo insoportable de la situación es que ésta causa estragos en su salud física y psíquica: "trabajar para comer y vivir de este modo no es compatible con vivir la vida porque las fuerzas se agotan, las energías se disipan, la angustia evita que el aire pase más allá de la laringe.
Las víctimas de mobbing suelen sufrir daños psicológicos, ya que la mitad manifiestan depresión, mientras que un 77% se sienten desamparados porque encuentran un apoyo bastante escaso en sus organizaciones. Lo peor es que a incertidumbre, la impotencia y el esfuerzo de tener que disfrazarse todos los días hace que estas personas estén hechas añicos por dentro.

1 feb 2009

La funcionaria asesina (Alaska y Dinarama)


Aunque perseguida y acosada por la ley,
no podrán pararme ni detenerme.
Soy la funcionaria asesina y ya no me aburro jamás
porque siempre encuentro gente con quién jugar.






Soy la funcionaria asesina,
buscada por la policía,
y he degollado a más de cien...
¡Yo con mi sierra sé qué hacer!
Me casaron, me obligaron a estudiar,
yo obedecía, me sometía...
Mi marido era un déspota feroz
pero lo quité de en medio, ¿qué remedio?
Mi vocación se reveló: me fascinó la sangre,
maté a un sirviente con un alambre y muchas cosas más...
De noche, soy otra mujer, voy armada de cabeza a los pies.
Soy la funcionaria asesina y ya no me aburro jamás
porque siempre encuentro gente con quién jugar.
He degollado a más de cien... ¡Yo con mi sierra ya sé qué hacer!
Y los disuelvo con lejia...
los mato a sangre fría...
y los entierro enseguida...
Soy la funcionaria asesina.

Letra: Alaska y Dinarama

Ahora quiero ser "santa"

Ahora, "quiero ser santa". Por eso, me he encomendado a Nuestra señora de la Metaforfosis y de todos los cambios.

Fuente de la imagen: Inmaculada Rodríguez Cunill
(Exposición: mayo de 2008).

Ante el acoso laboral (Con Humor)


Como dice Alaska (1989), ¿a quien le importa? Así que, si la gente te señala con el dedo y susurra a tus espaldas, que te importe un bledo.

14 dic 2008

La indefensión ante "Dios"



A menudo, cuando el tiempo me lo permite, visito algunos de esos blog que tanto me aportan y enseñan. Hoy le he dedicando un ratito a Rosa Cobos, quien escribe y con conocimiento sobre asuntos de actualidad que nos atañe a todos. Hoy, hace unos minutos, he descubierto el secreto de este blog: su conocimiento se une a la experiencia vital y laboral que tiene. Pero lo que hace que su blog resulte ameno, a pesar de la seriedad de los temas que trata, es la naturalidad y claridad con la que se expresa.
En esta ocasión, su reflexión ha sido sobre una noticia aparecida hace algunos días en Público que, como ella dice, resulta bastante curiosa. Lo es tanto por su titular "No demandes a Dios porque es imposible ganar" como por su contenido, a lo que hay que añadir la interpretación que Rosa Cobos hace, con la que estoy plenamente de acuerdo en su artículo "Los atributos divinos de la Administración". Con su premiso, que me lo tomo prestado, os dejo aquí el artículo porque no tiene desperdicio: http://rosacobos.wordpress.com/2008/12/14/los-atributos-divinos-de-la-administracion/
Conforme lo estaba leyendo, se me han venido a la cabeza cantidad de situaciones ante las que nos encontramos indefensos aunque sea en defensa de los derechos fundamentales que constitucionalmente tenemos todas las personas, como por ejemplo, el derecho a un puesto de trabajo y a poder desempeñarlo dignamente. Sinceramente, cuesta admitirlo; pero es cierto aunque cueste reconocerlo. En muchas ocasiones, funcionarios, con principios éticos y ricos en ideas en iniciativas, se pasan la vida intentando "entender por qué a veces las cosas se hacen mal, cuando es mucho más fácil hacerlas bien". Y lo peor: si intentan cambiar algo, modernizar las actuaciones administrativas o actuar de modo diferente al establecido por "decreto superior", terminan siendo un obstáculo para quien pretende que "nada cambie para que todo siga igual". He aquí uno de los motivos del acoso moral en el trabajo, sobre el que, en la mayoría de los caso, se pasa de puntillas aludiendo que es un conflicto interpersonal.
Ciertamente, hay un amplio abanico legislativo que permite a los funcionarios denunciar las actuaciones administrativas que puedan perjudicarles; pero también es cierto que como dice el dicho popular "quien hace la ley hace la trampa" (también sin intención de ofender a nadie) . El funcionario puede hacer uso de las leyes en función de sus derechos, pero ante quien y contra quién. Como dice Rosa Cobos, "todo está regulado y, tal vez por ese exceso de regulación, la Administración a veces encuentra el hueco por donde escapar y por donde salir victoriosa cuando una persona decide enfrentarse a ella". La Administración legisla (impulsa y aprueba leyes), la Justicia -que, desde mi punto de vista, también es Administración- las interpreta y aplica.
Durante mi reflexión, consecuencia de la reflexión de Rosa, lo primero que pensé y lo último que expreso es el caso de María José Blanco Barea (jurista, defensora de los derechos humanos, luchadora y experta en la lucha contra el acoso) quien ingresó en la prisión de Topas (Salamanca), el pasado miércoles 15 de octubre por desobediencia civil y siendo coherente con lo que ella siempre ha defendido (http://plataformamj.creatuforo.com/)
Y es que, como dice Montesquieu: "No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia".
De nuevo coincidimos, Rosa:
- La Administración es omnisciente. Todo lo puede. Su poder resulta interminable e inextinguible.
- La Administración todo lo sabe. Nada escapa a su sabiduría.
- La Administración es omnipresente. Todo lo comprende, todo lo abarca. La encontramos en todas partes.
Lo peor, si es es inextinguible, lo sabe todo y la encontramos en todas partes, ¿dónde se dirigen quienes dependen de ella y no son respetados en sus más elementales derechos?

EspaÑol

EspaÑol
Con Ñ