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10 feb 2008

Dime cómo hablas y te diré quién eres


La palabra es la materia básica para entender lo humano. No estaría de más emprender una campaña de limpieza lingüística en contra del lenguaje discriminatorio, irrespetuoso, prepotente e humillante. Y no me refiero sólo ni exclusivamente al lenguaje discriminatorio ni a cuestiones de género ni tampoco a expresiones xenófobas. Lamentablemente, la frecuencia de expresiones y las actitudes despreciativas están a la orden del día; pero lo más detestable es que, además, se utilicen también en los lugares de trabajo. Las personas también son agredidas cuando «otros» abren su deslenguada boca, sufren un envenenado ataque verbal y soportan una agresión tan insultante como grave.
La lucha en contra de estas situaciones pretende consolidar la política de igualdad y que no se violen más el respeto a las personas, mujeres y hombres. Por tanto, expresiones que se usan casi habitualmente en lo que algunos denominan "discusiones agitadas", deben evitarse:«la cagó», cuando alguien comete un error; ni «la está cagando» si alguien no está de acuerdo con lo que escucha. En ningún caso, cuando una persona plantea temas debería obtener como respuesta «ya está con sus pajas mentales». El español tiene un rico y variado léxico que puede y debe utilizarse para estas situaciones. El lenguaje es una herramienta de comunicación entre mujeres y hombres y –ya digo- la palabra es la materia básica para entender lo humano.
Las palabras, junto con la mirada, son el reflejo del alma; pero también son la imagen de quien las utiliza. Expresiones malsonantes, insultantes, irrespetuosas y políticamente incorrectas muestran, además de la catadura humana de quien las utiliza, una pobreza de léxico, un soez vocabulario y gran falta de educación. Si no se pone freno al uso y abuso de ciertas palabras, el lenguaje perderá su sentido, solvencia, tino y sensibilidad. Y es que «la lengua esconde un genio interno, invisible inaudible, antiguo, que podemos reconstruir si seguimos las pistas que nos dejan sus hilos» (Álex Grijelmo: El Genio del Idioma, Madrid, Taurus, 2004).
Quizás ésta sea otra lucha que empieza en solitario… ¡Ha habido otras muchas reivindicaciones que empezaron aisladamente, siendo minoritarias! Recuerdo palabras de María Zambrano (Hacia un saber sobre el alma, Alianza, Madrid, 1987). Decía algo así: “Escribir es defender la soledad en que se está”. Pero en el fondo paradójico de la soledad hierve el deseo de vida común: pues la defensa de la soledad celebra la “victoria de un poder de comunicar”.

17 dic 2007

Como una papisa


El Parlamento de Andalucía terminará la VII legislatura con el Pleno que se celebrará los próximos días 20 y 21 (debate final del Proyecto de Ley de Presupuesto de la Comunidad Autónoma para el año 2008). La presidenta del Parlamento, Mar Moreno está satisfecha, especialmente con ella misma y con su nuevo estilo, perfeccionado durante los cuatro años que lleva apoltronada en su sillón-móvil limitándose a saludar como una "papisa"[1].
Si damos una vuelta por la página web de esta institución y consultamos, por ejemplo, las ventanas “Actualidad” y “Noticias del Parlamento”, éstas se limitan a frases que comienzan por "Mar moreno inaugura...", “Mar Moreno recibe...”, Mar Moreno viaja a...”, Mar Moreno... Ambas ventanas enlazan con otra, cuyo epígrafe es “Galería de fotos” que, para sorpresa de muchos y deleite de la protagonista, muestra un extenso reportaje fotográfico donde posa siempre con una sonrisa forzada y con la mirada perdida hacia el infinito, gesto que se repite como si hubiese sido copiado y pegado de una imafen a otra.
La cuestión es quedarse, como ella misma ha expresado en distintas ocasiones. Hace pocos días, cuando le preguntaron una vez más, si ya se había contactado con el pintor que realizará su retrato y exponerlo junto a quienes le han precedido en la Presidencia del Parlamento, respondió: “A mí me queda mucho para estar aquí colgada -dijo señalando los cuadros que hay en la pared- porque yo no pienso irme”.
¡Lástima que consiga salirse con la suya, si el PSOE ganara por séptima vez consecutiva las elecciones que se celebrará en marzo de 2008! En ese caso, ¿no habrá ninguna persona que sea capaz de sustituirla? ¡Es una lástima que a la primera mujer que ha ocupado la presidencia de esta Cámara se le recuerde por no haya hecho nada más que montar su museo particular y salir en las fotos! Y eso que cuenta con un séquito de asesores como ninguno de sus antecesores y tiene más del doble de personas que los cuatro presidentes anteriores. Cuenta con el Gabinete de la Presidencia y con el Gabinete de Prensa, departamentos que ya funcionaban; ha inventado, además, dos nuevos estamentos: otro gabinete más, que se denomina algo así como “De relaciones con la sociedad” (con, al menos, seis personas) y ha creado un comité de “expertos y expertas”, constituido y presidido por ella misma con el objetivo de “erradicar el lenguaje sexista en el Parlamento de Andalucía” a fuerza de desdoblar palabras (diputado y diputada) y utilizar concordancias agramaticales (el diputado y la diputada electo), en contra del principio de economía lingüística y de la norma gramatical del español.
Mar Moreno acaba su legislatura sin hacer nada. No se le recordará por nada significativo, sólo por su frase favorita: “He conseguido hacer más ostensible la visibilidad de las mujeres”. ¡Desde luego, al menos, ostentosa y ostensiblemente visible se muestra a sí misma en esa galería de fotos y aferrada a su papisa-móvil!

Nota:
[1] (Del lat. Papissa [Iohanna], la papisa [Juana], quien, según la fábula, desempeñó el pontificado entre León IV y Benedicto III).

13 nov 2007

Varón/mujer, que no "hembra"


Ahora el Parlamento de Andalucía aprobará en el Pleno de esta semana una reforma de su Reglamento para "adaptarlo a un lenguaje no sexista" y utilizaran las dobles formas. El texto se aprobará por lectura única y la proposición de reforma del Reglamento de la Cámara, suscrita por los cuatro grupos parlamentarios, se llevará a cabo para adaptarlo al denominado lenguaje no sexista.
En contra de la RAE, las dobles palabras -que ahora se llaman "variantes"- serán utilizadas en el Reglamento del Parlamento: "diputado/diputada o presidente/presidenta de la Junta o del Parlamento, al tiempo que para los plurales se utilizará el masculino". Dicen que esto es lingüísticamente correcto y que da un "tratamiento igualitario a ambos sexos, evitando el uso sexista del lenguaje".
http://www.lukor.com/not-por/0602/18122150.htm
De este modo se explica en la exposición de motivos que precede al texto articulado. Exposición cargada de expresiones lingüísticas que, alardeando de un profundo conocimiento del español, lo único que hace es enmascarar el desacato a la RAE afirmando que "los diversos recursos utilizados, tanto léxico-semánticos como morfosintácticos que se desviaran lo menos posible de las normas ortográficas y gramaticales de la Real Academia" (sic).
En resumen, la Presidenta de la Cámara andaluza, M.M. Moreno, como vaticinó en el discurso del 28 de febrero, hará lo que le apetezca –eso sí, protegida por el Paraguas de la Mesa del Parlamento y el de los servicios jurídicos de esta institución.
Y, para escamotear la barbaridad, se escudan en que "se ha tenido en cuenta lo establecido por el Consejo de Europa sobre eliminación del sexismo en el lenguaje". Dicen que utilizan esta medida para que "se considere y tenga en cuenta la presencia, la posición y el papel de la mujer en la sociedad, así como, en un ámbito más concreto, la armonización de la terminología empleada en los textos jurídicos con el principio de igualdad de sexos".
Para esta igualdad, el comité fantasma que asesora a la Cámara -nadie sabe quiénes son- recomienda, dice textualmente lo siguiente: “cuando la alternancia de género no se señala con el cambio del sufijo –o/-a, sino con sufijos o incluso palabras diferentes, han de aparecer ambos términos separados por la barra –actor/actriz, varón/hembra–. (Boletín Nº 734, de 8 de octubre). ¡Dice HEMBRA! y nadie dice nada. Por menos se montó un círio cuando el 23 de abril de 2000 se le concedió a Umbral el premio Cervantes.
Yo creo que el femenino de varón es MUJER, el de macho es HEMBRA, el de caballo es yegua, el de gallo es gallina. Y también hay sustantivos con género epiceno (palabras que, con el mismo artículo y la misma terminación, designan el macho y la hembra de la misma especie): el milano, la perdiz. Sobre este tema, seguiré otro día...

Maridos y paridas / pollos y pollas


Y es que continúan con la perra de la visibilización, pasando por encima de la RAE y de cuanto se les ponga por delante. Y todo esto para aparentar que hacen algo por la sociedad, por las mujeres en concreto; "para hacerlas reales", dicen. ¡Ni que fuésemos espíritus, irreales o virtuales!
Ahora quieren con dos palabras –nunca mejor dicho- "hacernos reales" (diputado y diputada, pollos y pollas, poyos y poyas, maridos y paridas). Ahora parece que la lengua deja de ser dinámica y que la riqueza de las voces según el contexto ya no se lleva, que la polisemia no es lo que era y que las connotaciones se pierden en español. Ahora que hemos conseguido la Ñ, perdemos el principio de economía lingüística y se llamará a las cosas -a las mujeres, en este caso- por su nombre. Si para esto, hay que asesinar el lenguaje, asesinémoslo lanzando palabras como dardos. ¡Ay¡ ¿y si Lázaro Carreter levantara la cabeza?, ¿y si lo lo hiciese María Moliner?
En fin, con estas paridas y paridos, dicen que trabajan por la igualdad, zolidaridaz, justicia y cayendo en la ridiculez más barata con la que se atreven a atacan la inteligenzia de quienes pensamos que la lengua no se hace por decreto. ¡Viva la abogazía del parlamento de andazulía –que no el cuerpo de letrados- que ha asesorado a la predizenta!, como diría Chavez.




10 nov 2007

Lobbys de mujeres, ¡No!

El pasado día 10 de octubre, hace justamente un mes la Junta de Andalucía en su web oficial presentó la revista feminista 'Ciudadanas del Mundo', publicación de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres (http://www.andaluciajunta.es/aj-not-.html?idNot=132066&idCanal=214395)
La revista es rosa ¡Para huir de estereotipos! Y su objetivo es “promover y desarrollar la igualdad de derechos y oportunidades para las mujeres de Andalucía”. Me parece espantoso que se promocionen los lobbys de mujeres; yo quiero grupos de personas, compuestos por mujeres y varones.
En español, lobby es un grupo de presión formado por personas que influyen socialmente, especialmente en el poder político o económico. La RAE ofrece dos entradas para lobby: Grupo de personas influyentes, organizado para presionar en favor de determinados intereses; vestíbulo de un hotel y de otros establecimientos como cines, teatros, restaurantes, etc.
De hecho, estos grupos han existido siempre y son la base de la mayoría de las ideologías de la sociedad, plasmada en forma de programas electorales. Los lobbys mejor organizados y unidos son los que con mayor velocidad logran implantarse en la sociedad, siendo también importante su acceso al poder mediático y su influencia política. Sin embargo, es un hecho conocido que en numerosos ámbitos empresariales se utiliza la influencia indirecta a través del "lobbying (cabildeo)" sobre legisladores y políticos como medio eficaz para conseguir políticas favorables a sus intereses por encima de la influencia directa sobre el voto del electorado, mucho más inaccesible, incluso a través de los programas electorales de los partidos. Casos debatidos son, por ejemplo, la influencia de las corporaciones internacionales a la hora de dictar las políticas del Fondo Monetario Internacional, cuya influencia es decisiva en el diseño de las leyes sobre transacciones comerciales y política comercial y de fronteras de muchos países, especialmente los del llamado Tercer Mundo, así como de la Comunidad Europea (Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Lobby).
Pero yo no quiero lobbys de mujeres, quiero hombres y mujeres que trabajen codo con codo y que compartamos conocimientos y experiencias.

4 nov 2007

Lenguaje y sociedad (Sociolingüística 1)


El denominado "lenguaje sexista" requiere un estudio tan amplio como complejo y, para profundizar, no debemos limitarnos a las formas externa de palabras ya que, en el estudio del lenguaje (lengua y habla), convergen diversas ciencias y disci­plinas que, a su vez, se concatenan con factores de primer orden de nuestra realidad social.
Por tanto es necesario considerar, entre otras, las influencias culturales, políticas, históri­cas, lingüísticas, sociológicas, jurídicas o antropológicas que influyen en este tipo de lenguaje. Teniendo en cuenta sus ramificaciones sociales, el lenguaje no puede ubicarse en un terreno acotado.
Durante el último cuarto del siglo XX, avatares de diversa índole han influido en la configuración de un modelo distinto de estar y experimentar el mundo. Hecho que se han planteado en torno a una teoría unificada de las ciencias, uno de los cambios más significativos ha sido la lucha por la consecución de la igualdad para todas las personas en todos los aspectos de la vida. Dicha realidad social ha sido investigada por especialistas de diversas materias (lingüística, derecho, historia, sociología, política, antropología, salud, psicología, filosofía, etcétera)[1] y tratada en estudios que se han realizado sobre igualdad, diversidad, género, sexo y lenguaje (comportamientos, funciones, actitudes, educación y valores sociales), llevados a cabo en diferentes ámbitos nacionales e internacionales, y especialmente a partir de 1995, fecha en la que se celebró la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing-China).
Nadie duda de que entre lenguaje y sociedad exista una unidad dialéctica indisoluble, que uno sólo puede existir en función del otro y en la medida en la que el otro está ahí. Por eso las palabras (forma, función y significación) se adaptan a las a nuevas situaciones socioculturales y no al contrario. Y es que una palabra, por el mero capricho de utilizarla y bautizarla con el apellido “políticamente correcto”, “anti sexista”, etc. no puede cambiar a la sociedad.
Por ejemplo, las expresiones “persona pública” o “candidato” han cambiado su significado aunque su forma sea la misma que hace tiempo; otras se consolidan después de una larga andadura y cuando son utilizadas por la mayoría social, como el caso de “azafato”.
En la actualidad se relaciona “persona pública” con la mujer o varón que desempeña una labor representativa; nadie identifica hoy “mujer pública” ni “hombre público” con prostituta ni prostituto (“persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero”). Hace tiempo que “una mujer pública” es la que desempeña una tarea, un trabajo o una labor representativa. Interpretar o afirmar lo contrario revela un estancamiento en la forma de pensar que no ha evolucionado porque, como decía (Wittgenstein, 1988: 10-15), “el lenguaje muestra también los límites de nuestro pensamiento y de nuestro mundo”. Lo mismo ocurre con “candidato” y “azafato”que, en ningún caso, se identifican con el significado que tenían con anterioridad. Las palabras “candidata” y “candidato” se refieren a la persona propuesta o indicada para desempeñar un cargo, ya sea ésta mujer u hombre; ¿quién asimila hoy “candidato” con el varón vestido de blanco que opta a alguna magistratura, como se entendía en la antigua Roma? Otra trayectoria diferente ha seguido la palabra “azafato” (masculino de “azafata” que, a su vez, proviene del masculino azafate (“bandeja donde se llevaban las joyas de la reina”). Como explica Lázaro Carreter (1997: 59), la palabra “azafata” hasta hace muy poco tiempo sólo se usaba en femenino y se refería a labores tradicionalmente desempeñadas por mujeres. Es más, “azafato” no está en el DRAE (2002), aunque sí se recoge en el Diccionario panhispánico de dudas (2005:79) al igual que “azafata”, refiriéndose a la persona, mujer u hombre, que atiende a los pasajeros en un avión u otro medio de transporte o a quien se contrata para dar información y ayudar a los participantes de congresos, exposiciones, etcétera. Y es que la terminología no puede forzarse sin que designe un referente compartido por la mayoría social.
Insisto en que el lenguaje sexista no está en las formas de las palabras ni en ellas mismas sino en el uso que las personas hacemos de éstas. Sí son expresiones cargadas de contenido sexista aquellas que bajo mensajes (explícitos o no) y formas aparentemente triviales transmiten connotaciones que consolidan los estereotipos discriminatorios. Por ejemplo, lamentablemente algunas personas interpretan todavía que una mujer con criterio es problemática; mientras que un varón con criterio tiene personalidad, es inteligente. Y es que la organización del sistema se estructura sobre funciones jerarquizadas que conforman diferentes posiciones sociales y otorgan gratuitamente poder al varón[2]; por otra, desde que venimos al mundo recibimos una influencia social que condiciona las maneras de codificar y descodificar lo que nos rodea. Por esto, lo esencial para evitar cierta discriminación lingüística, el sexismo en el lenguaje, hay que modificar actitudes, comportamientos; no sirve de nada estirar ni inventar palabras sin que éstas sean compartidas. Hemos de actualizar contenidos, ofrecer una coeducación coherente y nombrar lo que ya existe sin que esto suponga una excepción; por el contrario, deben ser criterios entendidos y utilizados por una mayoría social.

[1] Destacamos, por orden cronológico, entre otros a: Beauvoir, T. (1981); García Meseguer, A. (1994, 1999); Alvar, M. (1989); Violi , P. (1991); Prieto de Pedro, J. (1991); Laqueur (1994); Camps, V. (1998); Salvador, G. (1990); Calero Fernández, M. Á. (1999)); Calero Vaquero, M. L. (2000); Vigara Tauste, M. A. y Jiménez Catalán, R. M. (2002); García Mouton, P.. (2003); Grijelmo, À. (2004); Lledó Cunill, E. y Calero Fernández, M. Á. y Forjas Berdet, E. (2004); Balaguer Callejón, M. L. (2005); Bengoechea, M. (2005); Montalbán Huertas, I. (2005).
[2] Cfr. Fernández y Ron (2005).

El lenguaje no discrimina, lo hacemos las personas

El lenguaje no discrimina por sí mismo, lo hacemos las personas al utilizarlo.
Con sentido común ("el menos común de los sentidos") , respetando el género gramátical, con el objetivo de hacer un uso correcto del español (no "políticamente correcto") y aplicando el principio de economía lingüística, recordamos:
No deben utilizarse en ningún caso:
- Las dobles palabras en singular ni en plural ("niños y niñas", "diputado y diputada", "gatos y gatas", "presidente y presidenta", "ciudadanos y ciudadanas", "perros y perras").
- La @, que no es un signo lingüístico ni una letra del alfabeto español sino un signo informático, que no tiene pronunciación (niños@, diputad@, gat@s, president@, ciudadad@s , perr@s).
Que no debe confundirse sexo y género, alterar la formación gramatical de femeninos y masculinos ni imponer palabras inexistente y, por tanto, no compartida por la mayoría social de personas que utilizan el idioma (periodista/periodisto, miembro/miembra, joven/jóvena) ni otras aberraciones lingüísticas. Para esto, debe diferenciarse claramente " sexo" de "género".
El lenguaje no discrimina, somos las personas quienes lo hacemos al utilizarlo. Si estáis de acuerdo, os recomiendo una página que indica alguna pautas para utilizar un lenguaje no discriminatorio respetando siembre el buen uso del español, sin caer en barbaridades. a esta página: http://sin-sexismos.blogresponsable.com/.
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Si comunicas tu adehesión al correo electrónico:
coordinacion@blogresponsable.com y/o en el campo ’comentarios’ de este posteo, tu sitio web se añadirá al listado de sitios libres de lenguaje sexista.
Nota: Las recomendaciones que se ofrecen en la página que os recomiendo, tiene el apoyo y la colaboración Eulàlia Lledó Cunill (Doctora en Filologia Románica) quien se dedica a la investigación del sexismo y el androcentrismo en la lengua y ha colaborado en la revisión del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia.

28 oct 2007

Lenguaje libre y responsable

Desde esta página defiendo la igualdad de todas las personas, apuesto por un lenguaje libre y responsable que nos incluya a todos y que, por supuesto, respete la norma gramatical y el principio de economía lingüística del español. Desde esta página hago una llamada al buen uso de la lengua española.
Digo esto porque lo siento y porque, además, acabo de conocer la propuesta del Parlamento de Andalucía para “erradicar el lenguaje de sexo” (sic). Los expertos [y expertas] que forman el comité para velar por un lenguaje no sexista recomiendan los desdobles o dobles formas ("diputada o diputado"..., "presidenta y presidente") y que se diga "hembra" como femenino de "varón". ¡No es broma! Está publicado en el Boletín del Parlamento de Andalucía (BOPA núm. 734, 8 de oct. de 2007, págs. 39.313 y ss.) y puede comprobarse en la web oficial:
Justamente recomiendan todo lo contrario de lo que debe practicarse, ya que las dobles formas son, de hecho, uno de los recursos menos recomendable por los auténticos expertos de la lengua española (filólogos, académicos, investigadores, comunicólogos, etc.) y así se lo hizo saber la RAE a un componente de este comité, encargado de velar por la eliminación del lenguaje sexista en los documentos que esta institución genera: "Hay que evitar los desdobles de palabras porque el empeño en realizar sistemáticamente estos desdoblamientos tiene su origen, en unos casos, en el desconocimiento de lo que gramaticalmente se define como uso genérico del masculino gramatical y, en otros, en la voluntad declarada por parte de determinados colectivos sociales y políticos de suprimir este rasgo inherente al sistema de la lengua como si fuese una consecuencia más de la dominación histórica del varón sobre la mujer en las sociedades patriarcales" (http://www.lukor.com/not-por/0602/18122150.htm)
No conformes con alardear de su desconocimiento, los eruditos [y euroditas] de este comité proponen otras recomendaciones, a cuál más atrevida. Me centro en la última, la número 8, de denominan "8. Otros recursos" y que dice así textualmente:
También es posible eliminar alusiones sexistas en un texto acompañando al sustantivo de persona en plural de alguna aposición explicativa que clarifique que el masculino está utilizado de modo genérico, [...]. No es más que una variante del desdoble, en la que al sintagma nominal se une una complementación entre comas donde queda explícita la dualidad de sexos: «los trabajadores, tanto mujeres como hombres...». Otra variante del desdoble, la barra –señor/a–, puede ser solución viable. [...] . De cualquier modo, cuando la alternancia de género no se señala con el cambio del sufijo –o/-a, sino con sufijos o incluso palabras diferentes, han de aparecer ambos términos separados por la barra –actor/actriz, varón/hembra–.(sic).
¡Ah!, las recomendaciones están precedidas por una extensa y confusa justificación de cuatro partes (I-IV) y firmadas por la Presidenta del Parlamento de Andalucía y por el Secretario del Comité.
¿Habrá algún representante [diputado o diputada] del Parlamento de Andalucía que se manifieste libre y responsablemente sobre el buen uso de la lengua española? Yo lo único que puedo es mostrar aquí mi desacuerdo y preocupación.

14 oct 2007

El sexo de las palabras




Señorías y señoríos: El lenguaje no transforma la sociedad ni es el instrumento para un cambio social. El lenguaje es el reflejo de la mentalidad de la sociedad que lo usa y las palabras por sí solas y en sí mismas no significan nada porque son significante más significado (o valor). Miren ustedes, las palabras son como las monedas, que no siempre tienen el mismo valor.
Y es que, a lo largo de la historia de una lengua, las palabras sufren cambios en su significado; lo que hacen que se enriquezca, siempre y cuando los usos lingüísticos se compartan por una mayoría social. Para mentes rebuscadas, el uso del masculino genérico es una grave ofensa que excluye a una parte importante de la sociedad. Según esta minoría, habrá que decir: “miembra”, “elementa”, “jóvena”, “lídera”, “estudianta”, “representanta”, “jineta", carga pública”, “àrbitra”, edila, etc. Pero, por eso de la igualdad y que todavía queda por ahí algún varón, lo suyo sería hablar de: “periodisto”, “cronisto”, “guardio”, “astronauto”, “ciclisto”, “poeto”, “víctimo”, “taxisto”, “policío”, etc. ¡Pero es que con tanto sexo se han olvidado del género gramatical!
Señorías y señorios, quizás para aclarar la cuestión y decidir cómo se explica lo del sexo de las palabras en los colegios, sea necesario un pleno extraordinario del Parlamento de Andalucía, con punto único del orden del día para debatir el sexo de los ángeles, que diga de las palabras y de los palabros. ¡Desde luego, para justificar el sueldo, hay que matar moscas con las rabas!

12 oct 2007

Cargos y cargas públicas



Pensaba escribir sobre la democracia en España cuando me he topado con esta noticia: "Ha nacido una nueva revista con el nombre de Ciudadanas del Mundo. Su objetivo es 'erradicar el lenguaje sexista", según afirman sus promotoAs. Se trata de "exigir al lenguaje que rompa con lo que ha sido tradicional y se adecúe a los nuevos tiempos.
La revista es de color rosa, tiene 16 páginas y se distribuirá en centros escolares así como en todas las instituciones públicas.
Intervienen una ex ministra de Cultura (C. Calvo), una presidenta –nada menos que del Parlamento de Andalucía (M.M.Moreno)- y otras políticas, compañeras suyas. No obstante insisten que es “una publicación independiente de pensamiento feminista”. Entre otras cuestiones, plantean recomendaciones varias para luchar contra las expresiones sexistas. Así, para que todos y todas seamos iguales no hace falta más que utilizar los siguientes palabros: "jóvenas", "marida", "miembra" o "lideresa" entre otras. La mejor propuesta es la recomendación de la palabra "feminario", en vez de "seminario", cuya segunda acepción es "perteneciente o relativo al semen" No es broma. Lo dice así.
Después de leer la noticia, he buscado la revista que, por cierto, es rosita para huir de estereotipos. La ex ministra de Cultura (Carmen Calvo) afirma: “hay demasiada gente que no se ha enterado de que una sociedad que no toma en consideración a más de la mitad de su población está condenada a no avanzar". Más: "no podemos hablar de igualdad si no llamamos a las personas con su nombre. La desigualdad afecta también a las mujeres ministro porque el machismo nos toca, igual que al resto de las mujeres, sólo que en caso de un cargo público se hace más visible por comparación". Otra guinda la pone M.M.Moreno (presidenta del Parlamento de Andalucía) cuando dice: "el lenguaje sexista es uno de los últimos reductos del machismo que ridiculiza nuestras demandas por considerarlas poco prácticas, poco cultas, poco académicas". Asimismo, dice: "si miramos hacia delante pensando en la sociedad igualitaria que queremos, todavía nos queda mucho camino por recorrer, aunque a diario "hay iniciativas parlamentarias y gubernamentales que persiguen este objetivo". ¡Ojo!, dice que "el lenguaje sexista es uno de los últimos reducto del machismo".
Por esa regla de tres y en virtud de la igualdad que cacarean, habría que utilizar el masculino de sustantivos invariables: "periodisto", "dentisto", "maquinisto", "ecologisto". Según ellas y su propuesta, ya no sirven los determinantes (artículos, demostrativos, posesivos, cuantificadores) para diferencias el género gramatical, sino que se deben revisar todas las palabras en función del sexo, que no del género gramatical. ¡Qué parida y qué ignorancia!
De verdad, señoríos y señorías que no queremos más cuentos ni más cuentas. Se lo sigo con palabras de León Felipe:
“Yo no sé muchas cosas, es verdad. / Digo tan sólo lo que he visto. / Y he visto: / que la cuna del hombre la mecen con cuentos, / que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos, / que el llanto del hombre lo taponan con cuentos, / que los huesos del hombre los entierran con cuentos, / y que el miedo del hombre… / ha inventado todos los cuentos. /Yo sé muy pocas cosas, es verdad, / pero me han dormido con todos los cuentos… / y sé todos los cuentos.”

5 oct 2007

Parloteos y parlamentos

Como decíamos ayer, continuamos...
Y es que si ayer desayunábamos con palabros, hoy nos tomaremos el aperitivo con parloteos. Lo dice El País: "El Parlamento de Andalucía suprimirá el lenguaje sexista del Reglamento". http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Parlamento/suprimira/lenguaje/sexista/Reglamento/elpepuespand/20071004elpand_14/Tes El Parlamento de Andalucía someterá su Reglamento a una nueva revisión antes de que acabe la legislatura. Objetivo: eliminar de su articulado el lenguaje sexista, para lo que la Mesa de la Cámara dispone ya del informe con las recomendaciones de un comité creado hace dos años.
Fuentes parlamentarias informaron de que el objetivo es aprobar por el procedimiento de lectura única, para lo que es necesario el acuerdo de los cuatro grupos, la proposición de ley de modificación del Reglamento".
Y volviendo al título de este escrito, dire lo que entendemos por "parloteo" y por "parlamento". La conversación sobre un tema cualquiera, indiferente, de poca importancia y sin sustancia que se hace por diversión y para pasar el tiempo es "parlotear"; lo que se hace cuando se hablar o conversa para llegar a un acuerdo o solución sería "parlamentar".
En el Parlamento, ¿palotean o parlamentan en cuanto se refiere a este tema?
Seguro, que continuarán.

4 oct 2007

Desayuno con palabros

Otra vez, palabros para desayunar: "El Parlamento andaluz reformará su reglamento para eliminar el lenguaje sexista". ¿No tiene otra cosa que hacer los políticos y las políticas en el Parlamento de Andalucía?
CONTINUARÁ...

http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/parlamento_andaluz_reformara_reglamento_eliminar_1899671.htm.

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