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21 sept 2009

El acoso en el trabajo puede conducir al suicidio


Desgraciadamente los suicidios en France Telecom hacen visibles, una vez más, los estragos que el acoso laboral o mobbing produce en las personas que lo sufren. Han tenido que ocurrir estos hechos para que el presidente francés, Nicolás Sarkozy, haya tomado cartas en el asunto. Estos suicidios no son hechos aislados (Recordemos el caso de Sevilla, el suicidio de un trabajador de Tussan). La situación no es nueva. Así lo asegura Dominique Deceze, autor de 'La machine à broyer', un libro sobre la situación de los empleados de France Telecom, en una entrevista concedida a Silicon News.
Entre un diez y un quince por ciento de los suicidios que se cometen en España tienen su origen, directo o indirecto, en una situación de acoso psicológico o mobbing, ha afirmado el profesor Iñaki Piñuel, experto en acoso laboral.
Antes de intervenir en la I Jornada de Acoso en el Trabajo, que organiza el Centro de Asistencia a las Víctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS), Piñuel ha destacado que aproximadamente el diez por ciento de la población activa española ha sufrido en los últimos seis meses alguna situación de mobbing.
Esa proporción, traducida a números absolutos, supone que más de dos millones de trabajadores son víctimas de este tipo de acoso, ha concretado Piñuel, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, que, manejando datos del Informe Cisneros, un estudio periódico sobre la incidencia del acoso laboral, ha señalado asimismo que el mobbing se da en la administración pública más que en ningún otro sitio. Así, ha subrayado que el 22% de los funcionarios padece tal acoso psicológico en el desempeño de su trabajo.
Además, Iñaki Piñuel ha hecho hincapié en que el mobbing lo ejercen principalmente los jefes -en un 74 por ciento de los casos- aunque también hay un 12 por ciento de acoso laboral horizontal -compañeros- que en la mayor parte de los casos obedece a celos profesionales y rivalidades.
También hay un pequeño porcentaje, un 9 por ciento, de mobbing ascendente, practicado generalmente por grupos de personas que tratan de eliminar a un jefe.
La apatía, la tendencia a la depresión, los dolores psicosomáticos, la irritabilidad, el insomnio, las cefaleas y el deterioro de las relaciones familiares, son algunas de las consecuencias del acoso moral en el trabajo, según Piñuel.
Piñuel se ha referido al estrés postraumático como el principal problema que aqueja a las víctimas del acoso laboral, las cuales acuden a trabajar con la idea de que van a un campo de concentración.
En muchos casos, las manifestaciones psicológicas de la víctima que llega a sufrir el mobbing, acoso, hostigamiento o psicoterror son ansiosas o depresivas, que inclusive la pueden llevar al suicidio.

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19 sept 2009

El yugo laboral


Encuentro este documental en el Blog Violencia Laboral. Me parece interesante difundirlo porque, además de su contenido real, las personas dan la cara.
El documental se denomina Yugo, que en español significa, el instrumento de madera con que se uncen los animales para el trabajo; yo añadiría: "con el objetivo de agotarlos y dejarlos morir en un ZULO, que no en un túnel". El vídeo nos muestra como manipuladores egocéntricos pueden aplastar a personas "brillantes"

13 ago 2009

Impresionante relato de una víctima de acoso moral

Carta al Director, escrita por María Rodríguez.

El trabajo es hoy en día un bien preciado y dicen que quien tiene uno se debe sentir agradecido a Dios. ¿Pero cómo se debe sentir una persona que tiene un puesto de trabajo desde hace veinte años por el que ha dado todo y con el que se ha sentido identificada y totalmente involucrada y desde hace algún tiempo está sufriendo acoso laboral para que se canse y se aburra hasta límites insospechados y que no le quede otra opción que renunciar a ese bien tan preciado?
He podido comprobar en propias carnes que el acoso al que someten a una persona tiene como objetivo despojarla de algo que para un ser humano es sagrado y vital para su existencia.
Nos quieren arrebatar la dignidad que cada uno tiene, hacernos sentir nuestros miedos más primitivos, más instintivos y que nos convierten en simples animales acorralados cual servatillos que corren despavoridos.
Así mismo me he sentido yo en estos últimos años, nada me ha diferenciado de una presa que siente que le estalla el pecho ante el miedo de la presencia del lobo ó depredador de turno.
Llegué a perder mi capacidad de razonar y discernir mis actos y sus consecuencias y solo respondía a estímulos externos que al tiempo he descubierto estaban programados y con una clara estrategia de acoso y derribo. Dicen que el perfil de los acosados responde siempre a un patrón común y que entre otras cosas serían personas inteligentes, responsables, integras, que se implican emocionalmente en su empresa y por eso son más sensibles a todo lo que se desarrolla a su alrededor, a esa trama de la que son protagonistas principales, sin poder siquiera imaginárselo.Sin saberlo, nos convertimos en el centro de una trama que consiste en deshacerse del empleado que por motivos comerciales y empresariales ha dejado de ser útil con el mínimo coste económico para la empresa.
Nadie que no haya vivido la situación puede entender como te hace sentir todo esto, el desconcierto inicial que al principio no te hace consciente y ni siquiera logras comprender que está pasando.
Los cambios de estados de ánimo son normales, pasas de sentirte culpable a una rabia desmedida al ser el objeto diario de distintas vejaciones e insultos.
Uniendo todo al final para la persona que sufre acoso el ir a trabajar supone un suplicio, pero no por el propio trabajo a realizar sino por lo que no sabes te van a hacer en el día.
La incertidumbre y las palpitaciones del corazón se convierten en algo habitual del día a día y el trabajo que amabas y por el que durante veinte años dedicastes tanto, no solo de tu vida laboral sino personal, pasan a ser un martirio diario que irremediablemente han pasado factura a mi salud, mis noches son más largas y ya no sé lo que es comer sin vomitarla por el ácido que mi estómago segrega ante la situación que estoy viviendo.
Una vez te pones en tratamiento los profesionales te medican y sicológicamente me han dado apoyo para entender (sobre todo para entender) que no es nada personal. Soy un número más y mi empresa, ese ente sin sentimiento ha decidido prescindir de mí y como soy una costosa indemnización prefiere utilizar todas las artes para que este le sea menos gravoso económicamente. Aunque duela, hasta aquí bien pero ¿y la administración y los derechos de los trabajadores, esos tan cacareados y por los que tantas personas han muerto en el pasado?
Pues señoras y señores, si han conseguido leer hasta aquí mi historia, les diré que nada de nada. La administración ni te ayuda ni te muestra el más mínimo apoyo a que la verdad y la justicia se hagan un hueco entre tanto despropósito. Mis compañeros de trabajo, testigos desde hace cinco años de lo ocurrido, miran para otro lado.
Los insultos y vejaciones han sido de puertas para adentro, como no podía ser de otra forma, y al conseguir una grabación donde el empresario reconoce que ha existido un acoso (pero solo por parte de algunas compañeras) me fabrica un despido por causas objetivas donde yo debo encima de sentirme agradecida a la empresa por darme una limosna.
Pero, según no sé que artículo del Código Penal las grabaciones no son válidas porque atento contra la intimidad de la otra persona.
Y yo me pregunto, donde queda mi derecho a la intimidad, mi derecho al trabajo digno, mi derecho a la salud, mi derecho como ser humano y otros tantos derechos que han sido ignorados, pisoteados y todo en nombre de intereses económicos.
Entre tanta desesperación he pensado en plantarme delante de la empresa en una tienda de campaña y hacer una huelga de hambre hasta que la gente se entere de lo que son capaces y por lo menos que el silencio no les sirva para echar tierra encima de lo ocurrido.
En este momento en el que me encuentro me siento totalmente abatida por las circunstancias. Si me sentí acosada en la empresa ahora me siento ignorada por la administración pública y por los organismos que dicen proteger al trabajador.
Siento que los empresarios han montado todo un tinglado, en connivencia con no sé quien, para que si bien existen derechos de cara a la galería poco ó nada puedan hacer los trabajadores para que éstos se hagan efectivos. Los abogados tienen miles de casos en esta época y no digamos los sindicatos.
La verdad y la justicia dejan de ser importantes ante la crisis que es utilizada por empresarios sin escrúpulos que quieren aprovecharse de ella para despojarse de los trabajadores antiguos con derechos adquiridos y que tanto le cuestan a sus arcas.
Gracias por leer estas líneas de desesperación y no pongo mi nombre y mi apellido porque encima me arriesgo a recibir una demanda por injurias porque si bien mis pruebas no valen ante un Juzgado, la empresa podría utilizar este escrito para denunciarme a mí.
Ver fuente: María Roríguez (Cartas al Director)
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31 jul 2009

Otro caso de mobbing institucional


La sentencia recoge que "fue víctima de una violencia psíquica pública y diaria".

Podemos llegar a la conclusión de que Adela Martín Hinojal fue víctima de una violencia psíquica diaria y pública que erosionó su dignidad". Con esta contundencia resume la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC la actitud mostrada por el gobierno de Pepa Luzardo en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria contra una trabajadora con cerca de 20 años de servicio. El fallo condena al Consistorio a indemnizar con 12.000 euros a la demandante, que estuvo durante varios ejercicios en su puesto de trabajo sin que le fuera asignada tarea alguna acorde con su categoría. Un caso de mobbing en toda regla.
Adela Martín Hinojal prestó sus servicios desde 1993 hasta 2002 en el Consejo Municipal de Cultura, pero el gobierno del PP decidió trasladarla a Patrimonio por "necesidades del servicio". Posteriormente, la trabajadora recurrió la decisión ante la Justicia y recuperó su puesto de trabajo, pero según denunció ante la Sala fue sometida a un verdadero calvario, calificado por su abogado, Joaquín Sagaseta, como un "humillante estado de ociosidad, marginalidad y degradación profesional y personal".
La magistrada Cristina Páez considera probado que "se agredieron derechos fundamentales de la persona, básicamente su integridad moral", en una actuación que se prolongó durante casi todo el mandato de Pepa Luzardo en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Cuando la Sala se dirigió al consistorio para que detallara el trabajo que realizaba la demandante, la respuesta fue "tareas puntuales relacionadas con la biblioteca", algo que para la magistrada "no es bastante para alejar la certeza de lesión constitucional. Esa vaguedad en la respuesta ha sido muy significativa porque evidencia las interminables horas de condena al ocio más alienante del que se quejaba constantemente la apelante ante sus compañeros de trabajo".
El fallo obliga al Ayuntamiento capitalino a indemnizar a la trabajadora con 12.000 euros.

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La imagen la he tomado prestada de un sitio web que no recuerdo.

22 jul 2009

Los daños psicológicos por acoso moral = accidente laboral


Una sentencia del Juzgado de lo Social número 30 de Madrid ha dado un impulso a los derechos laborales frente al acoso sexual en el trabajo. El juez concluyó el 7 de mayo que la depresión de una limpiadora, de 32 años, se debió al acoso de un compañero de trabajo de la empresa, reconociendo su baja médica como accidente laboral, categoría que se suele dar únicamente a los daños físicos.

Purificación dejó su trabajo por enfermedad en junio de 2003, y desde entonces ha recibido una prestación de la Seguridad Social por "enfermedad común", cerca de 400 euros mensuales, menos de la mitad que si hubiesen catalogado su problema como accidente laboral. La sentenciacidente laboral. La sentencia abre una puerta a que la Seguridad Social corrija su decisión y cierra un ciclo de seis años en el que la víctima, divorciada y con dos hijos de 8 y 13 años, ha tenido que sobrevivir con muy pocos recursos, sin trabajo, con una depresión severa y anorexia nerviosa. "Ha sido eterno, pero ha habido recompensa", explica la afectada.
En este tiempo, defendida por una abogada del sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), la trabajadora ha pasado por dos juicios civiles. El primero, por despido: después de coger la baja denunció a la Inspección de Trabajo que había sido acosada sexualmente por Eusebio Bravo, jefe de su turno de trabajo. La empresa la echó en marzo de 2004 alegando que su contrato temporal había vencido; en septiembre, el Juzgado de lo Social número 13 anuló el despido por ser una represalia contra la denuncia de acoso, atestiguado en la vista por algunos de sus compañeros de trabajo. Tras los recursos presentados por la empresa, el Tribunal Supremo ratificó la condena y la empresa de envasado con unos 50 empleados, la mayoría mujeres, tuvo que indemnizar a la limpiadora con 30.000 euros.
Al corroborarse el acoso, la trabajadora y su abogada solicitaron al Instituto Nacional de la Seguridad Social que reconociera que la depresión tenía una causa exclusivamente laboral -el acoso al que fue sometida-, lo que mejoraría su prestación de baja. La Administración rechazó la petición y ella interpuso una nueva demanda, que acaba de aceptar el juzgado.
La abogada opina que las trabas puestas por la Seguridad Social para identificar la baja como accidente laboral se deben a que trataba de "ahorrarse una prestación más cara". Tras la sentencia final, Espartosa ha solicitado de nuevo el cambio del tipo de paga y confía en que al fin acepten.
Estos seis años de batalla judicial llevaron a la trabajadora a una situación límite, entre constantes intentos de suicidio y largas curas en el hospital La Paz: "Entraba y salía de la unidad de psiquiatría... Me daban el alta a las tres de la tarde y a las nueve me volvían a ingresar. Me atiborraba de pastillas. Sólo pensaba en quitarme la vida", recuerda Purificación. Mientras ella estaba en el hospital, los niños peregrinaban de casa en casa, entre familiares y amigos de su madre. Cuando volvía a casa, la situación no mejoraba: "Me pasaba el día entero en cama por la medicación, sin fuerzas para levantarme. La niña se ocupaba de su hermano pequeño: le daba el desayuno, le bañaba... Llegó un momento en que convertí a mi hija en madre", dice entre lágrimas.
La jurisprudencia es renuente a aceptar que el acoso moral o sexual pueda producir enfermedades laborales. El fallo en favor se apoya en las pocas sentencias que sí han reconocido esta posibilidad, como la del Tribunal Supremo de 2005 que amparó a un policía autonómico vasco que tuvo problemas de salud por la presión de radicales abertzales.

Ver fuente de la noticia y 06/07/2009 9:32:25 - El País
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18 jun 2009

Objetivo del acosador laboral: "Que se aburra y que se vaya"


No basta con denunciar el acoso moral en el trabajo, hay que demostrarlo. María Rodriguez Lo explica así:
¿Cómo se debe sentir una persona que tiene un puesto de trabajo desde hace veinte años por el que ha dado todo y con el que se ha sentido identificada y totalmente involucrada y desde hace algún tiempo está sufriendo acoso laboral para que se canse y se aburra hasta límites insospechados y que no le quede otra opción que renunciar a ese bien tan preciado? He podido comprobar en propias carnes que el acoso al que someten a una persona tiene como objetivo despojarla de algo que para un ser humano es sagrado y vital para su existencia.
Nos quieren arrebatar la dignidad que cada uno tiene, hacernos sentir nuestros miedos más primitivos, más instintivos y que nos convierten en simples animales acorralados cual servatillos que corren despavoridos.
Así mismo me he sentido yo en estos últimos años, nada me ha diferenciado de una presa que siente que le estalla el pecho ante el miedo de la presencia del lobo ó depredador de turno. Llegué a perder mi capacidad de razonar y discernir mis actos y sus consecuencias y solo respondía a estímulos externos que al tiempo he descubierto estaban programados y con una clara estrategia de acoso y derribo. Dicen que el perfil de los acosados responde siempre a un patrón común y que entre otras cosas serían personas inteligentes, responsables, integras, que se implican emocionalmente en su empresa y por eso son más sensibles a todo lo que se desarrolla a su alrededor, a esa trama de la que son protagonistas principales, sin poder siquiera imaginárselo. Sin saberlo, nos convertimos en el centro de una trama que consiste en deshacerse del empleado que por motivos comerciales y empresariales ha dejado de ser útil con el mínimo coste económico para la empresa. Nadie que no haya vivido la situación puede entender como te hace sentir todo esto, el desconcierto inicial que al principio no te hace consciente y ni siquiera logras comprender que está pasando. Los cambios de estados de ánimo son normales, pasas de sentirte culpable a una rabia desmedida al ser el objeto diario de distintas vejaciones e insultos.
Uniendo todo al final para la persona que sufre acoso el ir a trabajar supone un suplicio, pero no por el propio trabajo a realizar sino por lo que no sabes te van a hacer en el día.
La incertidumbre y las palpitaciones del corazón se convierten en algo habitual del día a día y el trabajo que amabas y por el que durante veinte años dedicaste tanto, no solo de tu vida laboral sino personal, pasan a ser un martirio diario que irremediablemente han pasado factura a mi salud, mis noches son más largas y ya no sé lo que es comer sin vomitarla por el ácido que mi estómago segrega ante la situación que estoy viviendo.
Una vez te pones en tratamiento los profesionales te medican y sicológicamente me han dado apoyo para entender (sobre todo para entender) que no es nada personal. Soy un número más y mi empresa, ese ente sin sentimiento ha decidido prescindir de mí y como soy una costosa indemnización prefiere utilizar todas las artes para que este le sea menos gravoso económicamente. Aunque duela, hasta aquí bien pero ¿y la administración y los derechos de los trabajadores, esos tan cacareados y por los que tantas personas han muerto en el pasado?
Pues, señoras y señores, si han conseguido leer hasta aquí mi historia, les diré que nada de nada. La administración ni te ayuda ni te muestra el más mínimo apoyo a que la verdad y la justicia se hagan un hueco entre tanto despropósito. Mis compañeros de trabajo, testigos desde hace cinco años de lo ocurrido, miran para otro lado.
Los insultos y vejaciones han sido de puertas para adentro, como no podía ser de otra forma, y al conseguir una grabación donde el empresario reconoce que ha existido un acoso (pero solo por parte de algunas compañeras) me fabrica un despido por causas objetivas donde yo debo encima de sentirme agradecida a la empresa por darme una limosna.
Pero, según no sé que artículo del Código Penal las grabaciones no son válidas porque atento contra la intimidad de la otra persona.
Y yo me pregunto, donde queda mi derecho a la intimidad, mi derecho al trabajo digno, mi derecho a la salud, mi derecho como ser humano y otros tantos derechos que han sido ignorados, pisoteados y todo en nombre de intereses económicos.
Entre tanta desesperación he pensado en plantarme delante de la empresa en una tienda de campaña y hacer una huelga de hambre hasta que la gente se entere de lo que son capaces y por lo menos que el silencio no les sirva para echar tierra encima de lo ocurrido.
En este momento en el que me encuentro me siento totalmente abatida por las circunstancias. Si me sentí acosada en la empresa ahora me siento ignorada por la administración pública y por los organismos que dicen proteger al trabajador.
Gracias por leer estas líneas de desesperación y no pongo mi nombre y mi apellido porque encima me arriesgo a recibir una demanda por injurias porque si bien mis pruebas no valen ante un Juzgado, la empresa podría utilizar este escrito para denunciarme a mí.
Vamos una cosa de locos pero esto es lo que ahí por ahora...
Fuente:
María Rodríguez (Cartas al Director, en Telde Actualidad.com)
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12 jun 2009

Salud Laboral / El acoso moral en el trabajo


El acoso moral en el lugar de trabajo es un comportamiento irracional, intencionado, continuado y agresivo contra una persona o grupo de personas en ámbito laboral. Esto implica un riesgo grave para la salud y la seguridad de los trabajadores y, sin embargo, contradictoriamente, no se considera enfermedad ni accidente laboral.
¿Cuáles son las consecuencias que se derivan del acoso moral en el trabajo?
En la víctima del acoso moral se vienen a manifestar síntomas físicos, mentales y psicosomáticos: estrés, depresión, falta de autoestima, sentimientos de culpabilidad, fobias, trastornos del sueño, problemas digestivos, musculoesqueléticos, hipertentensión, temblores, jaquecas, etc.
El trastorno del estrés postraumático, parecido a los síntomas que aparecen después de otras experiencias traumáticas, como desastres y agresiones, también es habitual entre las víctimas del acoso moral. Todos estos síntomas pueden durar años después de los incidentes.
Otras consecuencias pueden ser el aislamiento social, problemas familiares y económicos a causa del absentismo laboral, etc. (LEER MÁS )

23 may 2009

Acosar = devorar, machacar, destrozar




Encuentro en Visibles una entrada impresionante: Las consecuencias del acoso ¿Cómo pueden llegar las situaciones laborales a devorar a una persona? Para contrarestar, Plegaria a un labrador:

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano,
juntos iremos unidos en la sangre
hoy es el tiempo que puede ser mañana. (Víctor Jara)


Fuente de la imagen: Lágrimas de sangre

5 abr 2009

El Acoso psicológicco en el trabajo asesina lentamente

Pensaba que la angustia se debía al paso del tiempo, a la sensación de haber perdido una década de vida porque, como yo digo, la están envenenando lentamente.
¡Ha llorado a lágrima viva! Una vez más, hasta que no se ha tranquilizado después de ingerir el fármaco prescrito por el médico, no ha podido incorporarse del sofá. “¡Mañana es lunes –eso sí santo- y tengo que volver a enfrentarme a mi situación laboral. No tengo fuerzas!”, me ha dicho.
La verdad es que vivir a fuerza de fármacos es como resistirse a que te roben la vida, es vegetar de forma artificial. Y todo por estar en manos de un personaje autoinvestido de autoridad, narcisista que cree justo ejercer un papel destructor con personas que no son de su agrado y que utiliza la ley para legalizar lo ilegal. Actitud, apoyada por unos indignos compañeros que justifican, vuelven la cara o apoyan esta situación, ya sea de forma explícita o implícita, por acción u omisión.
El acoso laboral vulnera Derechos Fundamentales de las Personas, regulados y recogidos en la Constitución Española de 1978, que se interpreta de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos; vulnerar Derechos Fundamentales de la Constitución Española contra el honor, e infringe un trato que menoscaba la integridad moral de la persona, recogido en el Código Penal. La Reforma del vigente Código Penal, de 21 de noviembre de 2008, crea la figura del delito de Acoso Laboral, mediante la inserción de un nuevo párrafo al Art. 173.1 Asimismo el acoso laboral viene tipificado como falta grave en el Estatuto Básico del Empleado Público, en el ámbito de la Administración Española. A todo esto se le une la jurisprudencia del Tribunal Supremo 30/01/2008, Rº 2534/2006, por el cual el trabajador que demande a un empresario por acoso, también deberá, obligatoriamente, sentar en el banco de los demandados al causante o causante del mismo, como se recoge en http://www.elpueblodeceuta.es/200904058203.htm
¡Ahora a demostrarlo! Complejo, difícil y doloroso proceso que puede volverse en contra de la víctima de mobbing. Como ejemplo, tenemos el caso Cejudo.

Fuente de la imagen: http://www.nicoletta.info/esp_htm/principal.htm

29 mar 2009

Los personajes de Gladiator y su identificación con las víctimas de mobbing

María Dolores Reguera Angulo(*), basándose en la película The Gladiador, identifica a los personajes de la películas con quienes participan en los actos de acoso laboral.

El argumento:

El emperador de Roma busca (transitoriamente) su sucesión en una persona honesta, trabajadora, responsable, profesional y querido por sus subordinados. Este hombre es Máximo jefe del ejército. Cómodo (hijo del César) espera ser proclamado emperador pero su padre le informa que esos deseos no podrán ser cumplidos porque no lo propondrá para que gobierne Roma. Máximo busca servir a Roma de modo leal, mientras A Cómodo sólo le interesa tener el poder y para ello hará cuanto sea necesario para eliminar a sus rivales.

Comienza el acoso:

- El general Máximo sabe que el César ha sido asesinado.

- Se niega a aceptar esa injusticia.

- No va a quedarse quieto ante esa situación.

- Esta actitud lo llevará a ser perseguido y bajado de categoría. De general a esclavo y luego a gladiador.

Síntomas del acoso:

El acosado está:

- Cansado

- Derrotado

- Abatido

- Hay un gran sentimiento de soledad

- Llora de tristeza, de dolor, de impotencia, de rabia.

- Tiene sueños recurrentes

- Pesadillas

- Apatía

- No quiere seguir luchando porque lo ha perdido todo

- Entonces, ¿para que luchar?

- Trata de arrancarse cualquiera de los símbolos de los que antes se sentía orgulloso, a los que defendía, a los que servía.

- No es capaz de explicar con palabras todo lo que le está ocurriendo.

Hay que luchar:

Cuando se está abatido no se lucha… ¿para qué? Pero antes o después, se comienza a pelear por recuperar lo perdido; se observa que todos cuantos se tienen que defender sienten miedo aunque lo expresen de diferentes formas. Siempre el enfrentarse a algo desconocido provoca miedo.

Características del acosador:

- Es narcisista.

- Megalómano

- Ambicioso

- Perverso

- Busca el poder y llega a obtener el poder legítimo porque es el César pero el método que utiliza es el coercitivo

- Amenaza a aquellos que sean críticos con su forma de gobernar.

- Acalla cualquier testimonio que vaya en su contra

- Es obsesivo

- Y colecciona maquetas y figuras humanas en miniatura

Estrategias para luchar:

El jefe de los gladiadores era un antiguo acosado el cual ganó su libertad y da consejos para combatir de un modo eficaz:

- No por ser el mejor vas a ganar. Es decir, no por tener razón vas a ganar un juicio

- Has de ganarte a la gente. Esto es, has de conseguir apoyos externos: apoyo familiar, social, médico, psicológico, psiquiátrico, jurídico, económico….

- Y aún así hay que ir protegido. Este es el símbolo del peto que le regala el jefe de los gladiadores a Máximo

- Un acosado no sabe a qué se va a enfrentar, pero si le será más fácil sobrevivir uniendo sus fuerzas con el resto de los acosados. “Agrupaos. ¡¡¡¡¡¡No os separéis!!!!!!

- Aunque se gane una batalla ante el acosador, eso no significa que se haya ganado la guerra.

El Nick, la máscara en la película, es conocido por todos aquellos que escriben en los foros contra el acoso. Sirve para protegerse.

La desconfianza:

El proceso del acoso transforma a la víctima.

- La testigo mudo se da cuenta que el acosado está venciendo

- Le ofrece ayudarlo porque ella está siendo acosada

- Y quiere ver de nuevo a esa persona que existía antes de que comenzara el acoso.

- Pero, ¿cómo se puede confiar en un testigo mudo?

La provocación:

- El acosador trata de incitar al acosado para que muestre en público los sentimientos que tiene hacia el.

- Y que vea todo el mundo que quien actúa mal es el acosado.

- Si se responde a la provocación, el acosador será quien continúe escribiendo el guión.

- Si el acosado no responde a esa provocación será el quien comience a escribir el guión, su guión.

Todos los protagonistas coinciden en el campo de batalla: Es un símil como ocurre en los juzgados. Ahora cada uno va a tener que posicionarse

- El acosador va a seguir buscando el jugar con ventaja

- El acosado vuelve a ser herido por el acosador

- Aún cuando el acosado cree que ha ganado la última de las batallas, el acosador le tiene preparada una sorpresa y de nuevo hay que comenzar a pelear.

- El tonto útil cuando se da cuenta que el César ya no tiene poder, deja de obedecerlo y va a servir a Máximo que es el nuevo jefe.

- La testigo muda observa como va la lucha, el juicio. Se queda callada hasta que el acosado gana. Aunque ella también está siendo acosada, tiene miedo de hablar porque no quiere que le ocurra lo mismo que a Máximo. Cuando Máximo consigue eliminar de la organización al acosador, ella se siente liberada y lo proclama abiertamente.

- La organización sólo observa como discurren los acontecimientos.

Conclusiones:

Ninguna persona por muy buena que sea, por mucha razón que tenga, por muchas pruebas que acumule no puede luchar sola ante una organización. Necesita primero estar fuerte física y psíquicamente. Luego necesitará buscar los apoyos externos y las estrategias adecuadas para poder afrontar con éxito su objetivo.

(*) Lola Reguera Angulo.

Psicóloga Clínica (Marbella, mayo de 2003)

Fuente: http://www.cop.es/infocop/pdf/1086.pdf



3 mar 2009

Personas 'brillantes', acosadas moralmente por manipuladores egocéntricos

Cualquier persona con una vida cualquiera puede ser secuestrada sin saber por qué. Es una auténtica pesadilla. Un día se da cuenta de que está enterrada en vida en un hoyo sin aire, en un zulo.

Modestia aparte, la persona privada de libertad y hostigada en en trabajo responde a un perfil brillante, tiende a dar su opinión y denuncia las deficiencias, las injusticias, las ilegalidades... En definitiva, somos personas que "damos la cara y que tenemos iniciativas." Desgraciadamente, por estos motivos, hemos de soportar violencia psíquica e incluso física por parte de quienes no soportan esta actitud. Por parte de personajes grises y violentos que, escondidos tras una piel de oso, abrazan a su víctima hasta desgarrarla; personajes que sólo tienen un objetivo: aniquilar, aburrir, deshacerse de sus víctimas y empujarlas al abandono de su puesto de trabajo. Para esto, utilizan métodos sutiles, invisibles y, en la mayoría de los casos, indemostrables a pesar de la modificación del código penal. Lo peor, esta situación conlleva a la desestabilización emocional y provoca tanto enfermedades psíquicas como físicas, que son los motivos "irreconocidos" de las bajas médicas que se expiden como "enfermedad común". Pero no son enfermedades comunes, son accidentes laborales provocados por la mala gestión de una cabeza egocéntrica y manipuladora.


1 feb 2009

La funcionaria asesina (Alaska y Dinarama)


Aunque perseguida y acosada por la ley,
no podrán pararme ni detenerme.
Soy la funcionaria asesina y ya no me aburro jamás
porque siempre encuentro gente con quién jugar.






Soy la funcionaria asesina,
buscada por la policía,
y he degollado a más de cien...
¡Yo con mi sierra sé qué hacer!
Me casaron, me obligaron a estudiar,
yo obedecía, me sometía...
Mi marido era un déspota feroz
pero lo quité de en medio, ¿qué remedio?
Mi vocación se reveló: me fascinó la sangre,
maté a un sirviente con un alambre y muchas cosas más...
De noche, soy otra mujer, voy armada de cabeza a los pies.
Soy la funcionaria asesina y ya no me aburro jamás
porque siempre encuentro gente con quién jugar.
He degollado a más de cien... ¡Yo con mi sierra ya sé qué hacer!
Y los disuelvo con lejia...
los mato a sangre fría...
y los entierro enseguida...
Soy la funcionaria asesina.

Letra: Alaska y Dinarama

Ante el acoso laboral (Con Humor)


Como dice Alaska (1989), ¿a quien le importa? Así que, si la gente te señala con el dedo y susurra a tus espaldas, que te importe un bledo.

19 dic 2008

Una nueva esperanza para atajar el ‘mobbing’



La sentencia por acoso laboral a la Generalitat de Cataluña permite extraer algunas conclusiones relevantes sobre el tratamiento legal de lo que se viene denominando 'mobbing' laboral.

De un lado, la falta de tipificación del delito específico de acoso laboral (mobbing), –que no se tiene que confundir con otros tipos de acoso en el trabajo, como son los de índole sexual, los discriminatorios por razón de cultura, creencias y otros motivos personales, ni tampoco con los delitos contra los derechos de los trabajadores–.

Aquí nos encontramos ante una persecución en el ámbito del trabajo por parte de un superior contra su subordinado, con el propósito de disminuir la autoestima de la víctima y desestabilizarla psicológicamente, de forma que se auto-elimine de su puesto de trabajo, por la vía de una incapacidad temporal o permanente, por su dimisión o por un cambio voluntario de su puesto.
Sin embargo, la inexistencia del tipo penal específico no impide que la conducta de la acusada esté incluida en otros tipos delictivos del Código Penal, que la sentencia sitúa en la zona límite entre el delito de coacciones y la falta continuada de coacciones, que es el tipo de infracción finalmente apreciada en la sentencia, como criterio más beneficioso para la acusada.
Otro de los aspectos sustanciales de la sentencia reside en la declaración de la responsabilidad civil subsidiaria de la administración pública (Generalitat de Cataluña) en la cual se produjeron los hechos sancionados, con el fundamento de que dicha administración tuvo conocimiento de los hechos y pudo evitarlos, sin que pusiera fin a la situación.
Pese al amparo que la resolución concede a la víctima, la legislación actual propicia que las soluciones al problema del acoso en el trabajo consistan en la resolución del contrato, el abandono voluntario del puesto de trabajo o la invalidez definitiva por enfermedad psíquica, ninguna de ellas válida ni deseable, porque implican que la víctima deja de ejercer la actividad laboral que estaba desarrollando.
De ahí que resulte necesario introducir un delito específico en nuestro Código Penal que tipifique la conducta de acoso en el trabajo (mobbing), no sólo para castigar a los autores del acoso, sino muy especialmente con fines de prevención de este tipo de execrables y antisociales conductas, ya que existiría una seguridad jurídica en torno al tipo de conducta penada.

Publicado el 19-12-2008, por José María Moragues, abogado de la acusación particular (Hispajuris): http://www.expansion.com/2008/12/19/funcion-publica/1229685139.html

Fuente de la imagen:
http://www.prevencionenred.com/index.php?start=15

16 nov 2008

¿"El Grito" de E. Munch sería también por desesperación e impotencia?


Para qué más quejíos ni otras palabras si, al fin y al cabo, ELLA cree que ya lo ha dicho todo, que lo ha expuesto todo…, que lo ha gritado todo. El resto depende de los demás, está en manos de otros y ELLA sólo tiene que esperar sin esperanza. Esperar sin que ocurra nada.
Quizás por eso, cada vez, escribirá menos, hablará menos e incluso molestará mucho menos… ¿Para qué repetir lo ya dicho? ¿Para qué más intentos? “Es un caos”, dice. “Son telas de araña bien tejidas que, a su vez, se entremezcla con el TODO y con la NADA”, porque ya no se diferencia QUÉ es QUÉ.
Entretanto, muchas personas permanecen calladas, sin moverse y fieles a la voz de su amo; conscientes de que lo que ocurre, esperan que ELLA se disipe… Unos pocos -aunque aparentemente “poderosos”- también esperan…; aguardan apoltronados para simular que ELLA ha caído sola, aunque éstos son quienes conducen la situación con fuertes hilos transparentes y apoyados siempre en los esbirros y testigos silenciosos. Otras muchas personas –y en especial BCD- sufren los efectos de esta situación; sólo “alguien” (MMP) hizo cuanto pudo y mucho más… No obstante, ahora, ELLA desespera con su vida metida en una máquina, en un ordenador que lo contiene todo y algunos papeles que no sienten nada y sirven poco.
Al final, siempre llega al mismo sitio, allí donde tampoco hay nada. Eso sí, arriba gritando para adentro para disimular cuanto siente y no preocupar a quienes aprecia. Así un día y otro, un mes y otro, un año y otro año… Mientras tanto, pasa la vida por ELLA, que no ELLA pasa por la vida porque ésta se le escapa entre las yemas de sus dedos, mientras intenta GRITAR sin que apenas se le escuche
Lo peor: ¡YO tampoco puedo hacer NADA!
La imagen es uno de lo cuadros más conocidos de E. Munch (El Grito: 1895), originalmente se llamaba "Desesperación".

Fuente:

4 nov 2008

¿Qué tipos de trabajadores suelen resultar víctimas del psicópata organizacional'?


Según el Prof. Iñaki Piñuel: El comportamiento del psicópata muestra un claro patrón recurrente. Es explicable que sus actuaciones se encuentren internamente con algunos tipos de personas que, por sus actitudes, ética o profesionalidad van a resultar especialmente amenazantes para el psicópata y por lo tanto van a pasar pronto a encabezar la lista de las personas a eliminar profesionalmente de la circulación. Se van a transformar técnicamente en targets u objetivos.
En el análisis de casos que hemos realizado en los últimos años en las organizaciones encontramos de manera sistemática determinados tipos de objetivos de los psicópatas organizacionales. Estos objetivos se pueden agrupar en los siguientes diez grupos o tipologías de trabajadores:

-INDEPENDIENTES: los que no quieren o desean pertenecer a grupos o clanes, facciones o sistemas clientelares de apadrinamiento interno. De este modo son inasequibles a la compra o la promesa del psicópata. Estos profesionales independientes son observados como especialmente vulnerables por no pertenecer a ningún grupo de poder formal o informal dentro de la organización. El fracaso en el intento de apadrinar mafiosamente a estos profesionales por parte del psicópata los termina convirtiendo en objetivos a batir.

-JUSTOS: denuncian las situaciones indignas o injustas para otros. Suelen resultar molestas conciencias críticas de las actuaciones del psicópata. En especial cuando el psicópata abusa verbal o psicológicamente de otros trabajadores, o vive de manera parasitaria del trabajo de sus “esclavos laborales”, le resulta muy molesto encontrar en frente a quien denuncie esas prácticas.

-RADICALES LIBRES: los que disienten de la opinión oficial o el pensamiento único que lleva a ocultar algunos hechos o a camuflarlos mediante la distorsión de la comunicación. Suelen ser objetivos inmediatos del psicópata pues obstaculizan la manipulación de la comunicación que éste practica de manera sistemática. La neolengua propia del psicópata y la creación de universos de significado paralelos a la realidad se encuentra enfrente con estos trabajadores “resistentes” a que se distorsione el sentido de los hechos y de la realidad.

-INSOBORNABLES: no se dejan comprometer con prebendas, dinero, puestos, ascensos, a cambio de “ser un buen chico y callar”. Son estos trabajadores los que le resultan más duros al psicópata pues a diferencia de otros muchos que “tienen su precio”, no se pueden corromper mediante dinero, ni cargos o promociones.

-DENUNCIANTES DE IRREGULARIDADES: denuncian la corrupción, el desvío, la malversación de caudales de sus destinos legales o justos, materias en las que los psicópatas destacan espectacularmente. Son frecuentes objetivos de los psicópatas los profesionales que pertenecen a los organismos de control interno de las organizaciones que no tardan en conocer las actividades fraudulentas del psicópata. Así inspectores, auditores, técnicos de recursos humanos, de calidad, financieros etc... engrosan las listas de objetivos del psicópata.

-SOLIDARIOS: defienden a las víctimas de los abusos, las injusticias, y el maltrato en la organización y se solidarizan con ellas. La solidaridad rompe el juego social básico del psicópata basado en el “dividir para vencer”. Que alguien se solidarice con una de sus víctimas es siempre muy peligroso por la posible reacción mimética que pudiera suscitar en otros trabajadores en contra del psicópata. Los solidarios, a los que no se puede “adquirir” a precio, deben ser eliminados por éste cuanto antes.

-POLITICAMENTE INCORRECTOS: no son “políticamente correctos” respecto a aquellos temas, valores, o situaciones que son “tabú” en la organización.

-SINCEROS: buscan la verdad de los hechos y no el compromiso viable de las versiones oficiales. Siendo el psicópata un especialista en la mentira, odia a aquellos que no transigen con ella. La mendacidad es su máxima capacidad y quebrar a aquellos que dicen sistemáticamente la verdad es esencial.

-BRILLANTES: presentan niveles elevados de capacitación o desempeño que ponen en peligro y amenazan el estilo basado en la apariencia y en la propaganda interna de la que vive profesionalmente el psicópata. Es para éste mucho más difícil la simulación y el aparentar ser un buen profesional teniendo al lado un modelo real de “buen hacer” con el que se les puede comparar.

-LÍDERES: generan en los demás (clientes, alumnos, pacientes, otros compañeros) de manera espontánea el aprecio y el reconocimiento de una autoridad personal o profesional que no tienen los psicópatas, acostumbrados a reinar mediante la mentira, el engaño, el fraude, la coacción, la amenaza, la culpabilización y el caos social que genera en sus propios equipos. El psicópata tiende a presentarse como el líder-salvador de una situación caótica que él mismo ha sabido generar.

Fuente:

25 oct 2008

III Congreso sobre (CONTRA) la corrupción y el acoso laboral



El pasado fin de semana se celebró en Madrid el Tercer Congreso sobre la Corrupción y el acoso en la universidad pública (17 y 18 de octubre de 2008).
Entre otras personas de relevancia y expertas en el tema, además de brillantes profesionales, intervinieron:
Inmaculada Rodríguez Cunill, profesora de la Facultad de Bellas Artes (Universidad de Sevilla) y superviviente de acoso laboral, diserto sobre "Estrategias artísticas para la supervivencia sicológica".
http://www.corruptio.com/web/expacososevilla/optaronvidaimposible.htm
Ana Caro, letrada de la Universidad de Burgos. presentó la ponencia "Estudio de sentencias dictadas (siendo parte alguna universidad) y cuyo objeto ha sido el acoso laboral, moral y psicológico, tanto en el orden social, como contencioso, como penal"
http://www.corruptio.com/web/00-tercercongreso/burgos.pdf
Para seguir lo que pasó en el congreso, pincha aquí: http://www.corruptio.com/
Como complemento para situarte, enlaza con este reportaje de Tele Cinco: Descargar video (ten paciencia porque tarda un poco)

22 oct 2008

Violencia laboral

















El pasado viernes, 17 de octubre de 2008, fue el Día europeo de la depresión. He encontrado un artículo interesante, relacionado con la violencia laboral, en: http://violenciaeneltrabajo.blogspot.com/
Blog que muestra el trabajo de una mujer argentina (Dra. Lau) y su lucha contra la violencia; en este caso, contra el Acoso laboral.
La fuente de la imagen es también de: http://violenciaeneltrabajo.blogspot.com/

Castigos y trabajos forzados

Este vídeo, colocado recientemente en Youtube (24 de septiembre de 2008), muestra las imágenes tomadas con un teléfono móvil y acaba de escapársele a las autoridades China. Por ejemplo, puede verse el campo de trabajo Masanjia, también conocido como a la como la Escuela de Educación Ideológica de la provincia de Liaoning. Practicantes de de la disciplina espiritual Falun Gong, al igual que creyentes cristianos se encuentran detenidos aquí, generalmente sin juicio previo o condena formal.
El trabajo forzoso es una de las tácticas utilizadas para reformar aquellas creencias políticas o espirituales que la Dictadura Comunista considere inadecuadas. Los prisioneros en Masanjia a menudo trabajan desde 5 a.m. hasta la medianoche...



Fuente: http://english.ntdtv.com/?c=145&a=5068
http://english.ntdtv.com/?c=145&a...

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