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14 ago 2009

¡Que tengamos un buen día!

Una sonrisa, una mirada y, sobre todo, una actitud positiva ante la vida pueden hacernos felices. ¡Buen día!

12 ago 2009

Los abrazos no dados


Muere alguien cercano –y, créanme, estoy en una edad en que ello sucede a menudo-, y me pregunto si le abracé lo suficiente. La memoria contiene atenciones dedicadas a la piel, al perfume de cada uno. En mi olfato evocador permanecen los referentes de esa persona con la misma exactitud con que ahora mismo, si cierro los ojos, evoco el olor de la gente viva a la que quiero, tanto si permanece lejos como si voy a encontrármela en el transcurso del día de hoy. Registramos la percepción que recibimos de las personas amadas –y hay muchas formas de amar, afortunadamente–, el aroma que desprenden y la manera en que nuestra capacidad para el encuentro lo adopta y clasifica. Pues se mezclan, en los sentimientos que perdurarán para el recuerdo convertidos en una sensación única, el olor del otro y nuestro don más o menos afilado para recibirlo.
Y es entonces, cuando alguien muere, y te llegan a los sentidos el vaho de su cabello en verano, la frescura de sus pecas en invierno, el mensaje de su ropa… Es entonces cuando te preguntas si os abrazasteis lo bastante.
Inevitablemente, uno mira alrededor para comprobar si está abrazando lo bastante a quienes le rodean y le importan. Y comprende que hay mucho abrazo vano y mucho besuqueo en el aire, pero que nos falta acercar el pecho, darse con el torso uno de esos toques profundos, una de esas transmisiones de afecto que el otro metaboliza, que acompañan.
¿Se han dado cuenta de la cantidad de personas que retroceden un paso cuando pretendemos abrazarlas así? Sobre todo hombres. Los hombres sufren, para su desgracia –no es el caso de los gays, desde luego-, de falta de aprendizaje para los contactos que no sean sexuales. La ternura los inunda, pero carecen de espitas para darles cauce. Entonces los abrazas y callan, temiendo que se vaya a abrir el mar Rojo y los vaya a engullir, o que se vaya a abrir el mar Rojo y sencillamente los escupa. Es decir, temiendo, pero no sabiendo qué temer. Estamos en una época en que el contacto físico sentido, no el de las palmadas en los hombros ni las formalidades, acobarda.
No hablo de amantes –ése sería otro cantar: que hablen quienes aún tienen hormonas–, hablo de amigos. ¿Nos apretamos las manos, no para saludarnos, sino para comunicarnos? ¿Lo hacemos en público, sin importarnos los demás sólo porque nos lo pide el cuerpo, sólo porque nos parece necesario, sólo para decir “estoy aquí, contigo, como siempre”? A veces sí. Pero no con tanta frecuencia como deberíamos.
Hay personas ríspidas, hirsutas, erizadas. Me faltan definiciones, pero muchas tienen que ver con los moluscos. Mal educadas en las emociones físicas, con una infancia a cuestas que aún destila sequedad o exceso de leche materna, y que tienden a envararse, confundiendo la sobriedad con el papel de lija.
Hay gente que no sabe abrazar y que no lo sabrá nunca, con lo que eso supone de soledad interna para ellos, y de despellejamiento de los abrazos de uno, de frustración. Y hay gente que abraza demasiado, tanto que se desvaloriza, y termina dando tanto que da muy poco.
Pero entre medias hay personas que aprenden a abrazar, que superan el miedo al compromiso –o simplemente, a no saber hacerlo, a que se les note la falta de costumbre– y que se van abriendo de a poquitos. Créanme de nuevo –pues entre lectores y leídos siempre hay algo de relación de mutua fe–, es una sensación extraordinaria asistir a eso, al descubrimiento de los tiernos gestos físicos, gestos amistosos hasta el tuétano, gestos puntuales que acercan más que las palabras o que dotan de sangre y calor a las palabras, o que hablan con una elocuencia para la que aún no hemos inventado palabras.
Hay personas que aprenden a abrazar, y personas que aprendemos a apreciar su esfuerzo y a respetar sus caminos. Y agradecemos que eso ocurra, porque es un trabajo que habremos hecho en vida y del que nadie se arrepentirá.

Fuente del texto: MARUJA TORRES (09/08/2009)ç
Imagen: Cometas en el cielo de Essaouira (Marruecos), por Soledad Flaubert

18 jul 2009

¡De verdad!



Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra de mis propias verdades. Hoy sé que eso es... Autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece, contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama... Madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada... inclusive yo mismo. Hoy sé que el nombre de eso es... Respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable... Personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud egoísmo. Hoy sé que se llama... Amor Propio.
Cuando me amé de verdad, dejé de temer tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los Mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es... Simplicidad.

4 jun 2009

Los otros abrazos


Hace unos días, después de ver la película de Almodóvar, Los abrazos rotos, escribí en este blog: “Entre los abrazos apretados y los abrazos rotos, me quedo con el calor de los primeros y con la música de los segundos”
Aquel post lo acababa diciendo "Otro día hablaremos de los otros abrazos..." Y es que entonces los tenía en la cabeza pero me faltaba tranquilidad para describirlos y tampoco tenía la mente clara para hacerlo. Hoy no es que me sienta inspirada ni tenga la cabeza despejada; es que me ha dado un avenate sin saber el porqué.
Lo que sé es que con un abrazo se expresan muchas cosas: sentimientos y sensaciones varias, se cuentan secretos que no dicen las palabras y se muestran verdades que ni los ojos reflejan. Además, muchos abrazos se dan con los ojos cerrados. Los abrazos son caricias para cuerpo y también para el alma, son el lenguaje de los sentimientos. Hay infinitas clases de abrazos. Por ejemplo:
Abrazos dulces: se dan despacio y pueden ser, a la vez de tiernos y suaves, cariñosos y apretados. Al igual que los besos pueden entregarse en cualquier parte de cuerpo, en cualquier parte digna de ser acariciada.

Abrazos de agua: ahogan la sed y, como el agua, pueden dar vida igual que los besos. (No tiene por qué darse en baño compartido ni debajo de agua).
Abrazos apasionados: se dan como si el mundo fuese a terminarse y, como los "besos largos", nunca sacian...










Abrazos eróticos
: indescriptibles, incontrolables y tan devoradores como el deseo o la imaginación...
También hay Manojos de abrazos









Éstos, los otros y aquellos abrazos que siempre dejan tatuajes indelebles en el alma, en la piel se expresan sin palabras y, ya digo, se ven con los ojos del corazón.
Aunque los abrazos no puedan clasificarse porque sus formas son infinitas, sus causas variadas y sus interpretaciones subjetivas, antes de acostarme quiero decir que hay Abrazos rotos: aquellos que nuca se dieron de verdad, los que se quedaron a la mitad, los que se rompieron. .. Éstos, junto con los besos perdidos, hieren con el paso del tiempo; sobretodo, si has dejado de dárselos a alguien que ya no está.

- Ver fuente del abrazo imagen primera
- Ver fuente de Manojo de abrazos
- Ver fuente del abrazo erótico
- Ver fuente de los abrazo de agua
- Abrazos apasionados
- Abrazos de Pasión

28 may 2009

Sinenomine

Hace poco tiempo o, quizás, mucho... No lo sé porque tampoco sé definir el tiempo. Lo que parece o me parece es que el tiempo es implacable, que no pasa en vano y que se percibe de manera subjetiva.

Entre el espacio y el tiempo, las personas se cruzan en la vida, algunas veces también se detienen, se miran y, sólo si quieren, comparten o no algunos momentos... Si lo hacen es porque les da la gana.





Si, para colmo de bienes, incluso se "caen bien" -eso sí con todo respeto-. he aquí algunos de los ingredientes básicos para la receta de la amistad, a la que puede añadírsele un poco de roce, de cariño.



No sé donde lo leí, pero leí no sé dónde que el roce piel a piel puede reforzar una amistad siempre que se trate de una relación realmente libre. ¡Ea! Seguro que nos haremos "mayores de edad" y será divertido seguir siendo doblemente “confidentes”, "pasar de chiquillos a nada" y haber vivido...


Ver fuente de la imagen

25 may 2009

Ay, canto, qué mal me sales (Víctor Jara)

Ay, canto, qué mal me sales
cuando tengo que cantar espanto.
Espanto como el que vivo
como que muero, espanto.



Del verme entre tantos y tantos
momentos de infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.

Lo que veo nunca vi,
lo que he sentido y lo que siento
hará brotar el momento...

22 may 2009

Para quienes se han instalado en mi corazón


Para quienes nos hemos encontrado en la vida, en cualquier lugar o por alguna razón... Siempre las hay...
Para quienes, a pesar de todo (de mis escapadas, huidas, desapariciones, poca capacidad de planificación), siguen ahí, permanecen a mi lado. Espero que vengan tiempos mejores.
Para aquellas personas con quienes, en algún momento, he compartido algo de lo que queda un buen sabor de boca porque "eso momentos están instalados en nuestros corazones".
Para quienes pasan por aquí y, de vez en cuando, dan un vistazo por esta Mirilla
Con música de ENYA "China Roses"

ONLY TIME

12 may 2009

Cómo desentrañar la vida secreta de las palabras


Nos quedan las palabras, menos mal. Siempre me gustó jugar con ellas, dejarlas caer, desentrañarlas, jugar con sus significados (darles el mio, captar el tuyo), interpretarlas... Y es que las palabras no pueden asignarse unívocamente a cosas, actos o experiencias.


Era Saussure quien decía que la relación entre significante y significado es arbitraria, ya que un significante no tiene por qué asociarse con determinado significado. De ahí que la variedad de opciones a la hora de hablar, escribir, escuchar, leer sea tan diversa como sus distintas interpretaciones... Es más, las relaciones que hay entre la palabra y el mundo tampoco son exclusivas del arte verbal; es decir, para expresarnos no es indispensable el lenguaje verbal-oral ni tampoco el verbal-escrito, basta con una mirada, un gesto, una mano...

Lo que quieras oír, que no escuchar:

Lo que no se expresa con palabras:

Cosas que nunca te dije:

16 abr 2009

¿Cómo pudo sucederme a mí?

Cuando a alguien le roban algo, se siente despojado, impotente; cuando lo que te roba es el tiempo, la vida, no hay palabras para explicar los sentimientos.

10 mar 2009

Cúmulo de sentimientos

Ideologías y creencias aparte, he aquí algunas reflexiones:

El miedo (Mariano Osorio)

Sentimientos varios (Mariano Osorio)


27 feb 2009

Llorar a lágrima viva



Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.


Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Letra: Oliverio Girondo http://amediavoz.com/girondo.htm

12 feb 2009

Puede que sea un gran día...


Esta mañana, yo que todo lo he inventado, he comprendido por primera vez la diferencia entre una sensación y un sentimiento. En la sensación se toma lo que llega, en el sentimiento se interviene (Antonin Artaud).

Es lo que se me ha ocurrido al abrir los ojos, cuando he despertado. Hoy no es de noche como otros días cuando salto de la cama, casi de madrugada, para ir a esa casa grande, la casa de mucha gente que no es más que la guarida de unos pocos. Hoy parece diferente, puede ser diferente...

Y es que tengo la sensación de que hoy puede ser un gran día. Ya veremos si mañana lo recuerdo con sentimiento de alegría. Lo contaré... De momento, sólo tarareo con Serrat:

Fuente de la imagen y texto de Antonin Artaud
http://atlasdepoesia.blogcindario.com/2005/11/00022-poemas-de-antonin-artaud.html

16 nov 2008

¿"El Grito" de E. Munch sería también por desesperación e impotencia?


Para qué más quejíos ni otras palabras si, al fin y al cabo, ELLA cree que ya lo ha dicho todo, que lo ha expuesto todo…, que lo ha gritado todo. El resto depende de los demás, está en manos de otros y ELLA sólo tiene que esperar sin esperanza. Esperar sin que ocurra nada.
Quizás por eso, cada vez, escribirá menos, hablará menos e incluso molestará mucho menos… ¿Para qué repetir lo ya dicho? ¿Para qué más intentos? “Es un caos”, dice. “Son telas de araña bien tejidas que, a su vez, se entremezcla con el TODO y con la NADA”, porque ya no se diferencia QUÉ es QUÉ.
Entretanto, muchas personas permanecen calladas, sin moverse y fieles a la voz de su amo; conscientes de que lo que ocurre, esperan que ELLA se disipe… Unos pocos -aunque aparentemente “poderosos”- también esperan…; aguardan apoltronados para simular que ELLA ha caído sola, aunque éstos son quienes conducen la situación con fuertes hilos transparentes y apoyados siempre en los esbirros y testigos silenciosos. Otras muchas personas –y en especial BCD- sufren los efectos de esta situación; sólo “alguien” (MMP) hizo cuanto pudo y mucho más… No obstante, ahora, ELLA desespera con su vida metida en una máquina, en un ordenador que lo contiene todo y algunos papeles que no sienten nada y sirven poco.
Al final, siempre llega al mismo sitio, allí donde tampoco hay nada. Eso sí, arriba gritando para adentro para disimular cuanto siente y no preocupar a quienes aprecia. Así un día y otro, un mes y otro, un año y otro año… Mientras tanto, pasa la vida por ELLA, que no ELLA pasa por la vida porque ésta se le escapa entre las yemas de sus dedos, mientras intenta GRITAR sin que apenas se le escuche
Lo peor: ¡YO tampoco puedo hacer NADA!
La imagen es uno de lo cuadros más conocidos de E. Munch (El Grito: 1895), originalmente se llamaba "Desesperación".

Fuente:

20 mar 2008

Conchi Pineda se va... Y no cede a cerrar los ojos



Ella ha vivido con intensidad, valoraba la vida y, en estos momentos, se está yendo sin ceder ni siquiera a cerrar los ojos.
Tomo nota, Concha. Intentaré vivir disfrutando como tú lo hacías y sin más complicaciones. "Sólo hay que ser buena y respetar a los demas!", decías. Te quiero y me has enseñado muchas cosas... Hasta pronto, HASTA SIEMPRE y un beso









Fotografía: 23 de diciembre de 2007

19 mar 2008

Lo que No recordamos




La gente recuerda a Beethoven porque era sordo,
la gente recuerda a Agripina porque fue una meretriz,
la gente recuerda a Judas por su traición a Cristo.

Sólo vemos el lunar, nunca todo el cuerpo.

La flor nos enmudece pero no el árbol,
las estrellas ocultan a las nubes
y las nubes ocultan a la luna.

Un grito no oculta la ternura
y un beso no alcanza si viene del tirano.

No juzguemos por el canto al pájaro,
él también se oscurece, sin remedio a veces.

En toda cosa hay belleza si con amor miramos,
y la belleza se despeja como sombra
si al mirar miramos.

Por qué pedimos al otro postura eterna de amado
y no lo percibimos como humano, amado.

La gente recuerda al otro por lo que le han dado,
la gente recuerda al otro por lo que le han quitado.

Al partir dividimos y sin justicia acusamos,
como si no pudiéramos, en el otro mirarnos...

Fuente: http://mimo-poesiayprosa.blogspot.com/

13 mar 2008

La piedra










El distraído, tropezó en ella.
El violento, la usó como proyectil.
El emprendedor, la usó para construir.
El campesino, cansado, la usó como asiento.
El niño, la usó como juguete.

Drummond, la usó como inspiración.
David, la usó para matar a Goliat.
Y Miguel Ángel, sacó de ella una bella escultura.

En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra sino en la persona que la utilizó.

20 ene 2008

¡No era un túnel, es un zulo!

De pronto, todo quedó en el más absoluto silencio. No había nadie, sólo estaba yo y lo que de mí quedaba. No obstante, alguien persistía en mantener la vigencia de su presencia en aquel barroco recinto y pude verle de soslayo, salpicado por manchas de oscuridad.
Atrapada, entumecida, sin movimiento... Además, aquellos muros no me permitían estirar los brazos ni mover los pies; lo único que me estaba permitido era intentar levantarme. A veces, cuando hacía el mínimo intento para incorporarme, volvía a caerme. Así una y otra vez... Cada caída suponía una brecha, una herida... Éstas parecían curarse solas o, al menos, se cerraban aunque nunca cicatrizaron porque, con el tiempo, he podido comprobar que todavía supuran de vez en cuando. Ya casi me había acostumbrado a vivir allí sola y sin nadie, cuando recordé o “imaginé” (no lo sé) que podría haber algo más fuera de aquel sitio...
Desde allí –donde estuviese- no se veía nada. Después supe que quienes pasaban cerca de aquel agujero y casi por mi lado, sí veían y podían observar qué ocurría dentro sin que me diese cuenta. Recuerdo que lo único que podía hacer era mover un poco los brazos y, a cada intento, chocaban con algo que tardé tiempo en denominar. No eran paredes, sino muros. Hasta entonces no pude imaginar dónde me encontraba.
Llegué a ser como un bulto sin movimiento. Mi cabeza parecía que iba por un sitio y mi cuerpo lo hacía por otro lado como si ambos fuesen piezas inconexas, el agotamiento era extremo.
Un día descubrí qué era aquello y pude, al fin, ponerle nombre al sitio donde me encontraba. ¡Era un ZULO! Y se comunicaba con otros por túneles y pasadizos que parecían interminables o sin salida; había otros zulos, unos estaban dentro de los otros y todos formaban una especie de espiral laberíntica que nunca se acababa.
Lo malo fue cuando reconocí que en un zulo no se entra por voluntad propia, que te meten... En el zulo, la persona se siente presa y lo está, encadenada, sin movimiento y entumecida; en el zulo, además la persona está encadenada, sin libertan de movimiento ni de acción, atrapada. Lo peor es que esto repercute en otras facetas de la vida...
Así, el apresado queda al margen de la vida, vegeta, se aleja de la sociedad (amigos, familia, etc.), abandona proyectos y se convierte en un zombi. Hay quienes optan por acomodar su zulo y vivir el él lo mejor posible; otros queremos salir de allí porque preferimos una habitación con derecho a cocina, pero elegida libremente.

14 ene 2008

Razón de vivir y Sobreviviendo

Razones para vivir:


Sobreviviendo:

11 ene 2008

¡BREATH ME!

Mi amigo Triología, a quien le pertenece gran parte de este blog, me ha regalado esta música.


He entendido el mensaje y he hecho una tradución libre, muy libre y a mi modo de la letra de Sia para esta canción. ¡Ahí va!

¡Respírame!
¡Ayúdame¡, Yo lo he hecho otras veces...
Hace tiempo que yo he estado aquí...
Hoy me he lastimado otra vez y lo peor es que no hay a quien echarle la culpa.

Sé mi amigo. Agárrame.
Abrázame, escudríñame, revélame...
Me siento pequeña y lo necesito.
Dame calor y respírame.

¡Ay! Me he perdido otra vez.
Estoy perdida y parece que nadie pueda encontrarme.
Sí, eso pienso. Me siento débil, muy débil como si fuese a quebrarme en mil pedazos.
He vuelto a perderme y me siento insegura.


Se mi amigo. Agárrame.
Abrázame, escudríñame, revélame...
Me siento pequeña y lo necesito.
Dame calor y respírame.

¡Bonitas palabras para permitirnos decirlas a quien sabemos que está ahí!

29 dic 2007

Sin título

Este blog comenzó a finales de septiembre de 2007, hoy hace tres meses. Nació gracias al empujoncito de BCD y a la sutil sugerencia de MMP. Debido a diferentes avatares estas personas me conocen a fondo. A BCD le he tocado en la tómbola de la vida y, aunque no pudo elegirme, ha crecido a mi lado y yo he madurado al suyo, con todo lo que esto ha supuesto para ambos... A MMP lo he encontrado en la lucha por la vida. Cada uno, desde su perspectiva, aportó su granito de arena.
Durante este tiempo, el blog ha crecido y yo he aprendido con todo lo que me habéis aportado. Yo, a pesar de los ánimos de JC, sigo pensando que no transmito casi nada aunque, en principio, la idea fue compartir todo lo que pensaba, denunciar lo que en los juzgados no admiten, mostrar mis deseos de justicia y libertad, etc., etc. De vez en cuando, me desinflaba, el contenido del blog se entremezclaban, los temas se agolpaban, pero siempre estaban ahí Gallo Rojo, Umar, JC, Marisa, Jorge y los demás –disculpad que no os nombre- con sus aportaciones y sabiduría.
Ante el deseo de expresarme y la sensación de impotencia para hacerlo, he recurrido con frecuencia a la música y a utilizar la palabras de quienes luchan sin “barreras” y saben hacer lo que yo todavía no sé si puedo. En verdad este blog no fue producto de la reflexión sino más del deseo de utilizar lo que aún creía que me quedaba (La palabra). Por esto, una vez más dejo que hable Blas de Otero:

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.


Finalmente, una confesión y una explicación:
Aparecer y desaparecer no es lo “políticamente correcto” en el mundo de la blogesfera. Lo sé porque me lo habéis enseñado con las palabras que me regaláis. También he aprendido que lo “normal” es comentar lo que se lee, responder a los comentarios, escribir en otros blogs, corresponder.... Mis disculpas por no hacerlo. Una vez más puede que no esté a la altura.
Por naturaleza, además de rebelde, soy poco disciplinada, nada disciplinada. Es más, dicen quienes me parieron que nací protestona, crecí díscola y soy inconformista. No digo esto para excusar mi escasa participación ni para justificar mis apariciones intermitentes; pero sí os debo una explicación.

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